15 Octubre, 2019

¿Cuánto falta para que llegue el coche autónomo?

Si se desea ver un vehículo circular sin conductor, no es necesario desempolvar el VHS para ver un episodio de El Coche Fantástico. Basta con encontrar un vuelo barato a Gotemburgo (Suecia) y darse un paseo por el puerto. Allí, una especie de coche deportivo tira de un remolque para mover contenedores. No hay nadie tras el volante: se trata de un nuevo concepto de camión autónomo que ya ensaya Volvo en entorno real. En realidad, son muchas las pruebas que se realizan con automóviles autónomos de nivel 5 —es decir, los que no necesitan la intervención de un humano para circular— en todo el mundo. Incluso Google ha anunciado ya la construcción de la primera fábrica que se dedicará a producir coches totalmente automatizados de manera masiva. La tecnología en los vehículos está ya lista para el nivel 5 de la conducción autónoma, el máximo de los seis que marca la Sociedad de Ingenieros de la Automoción (SAE). Un ejército de sensores, centralitas, software y sistemas de intercambio de datos a bordo lo hacen posible. Si los automóviles están ya preparados para dejarnos viajar en su interior leyendo el periódico en lugar de conduciéndolos, ¿por qué todavía seguimos aferrados al volante? La respuesta hay que buscarla fuera: ni las infraestructuras ni la legislación están adaptadas todavía para que estos coches tan inteligentes puedan circular sin supervisión. Eso sí, todo apunta a que no tardarán en estarlo.Uno de los principales escollos que se encuentra el coche autónomo para convertirse en un habitual de las carreteras tiene que ver con la transmisión de datos. Para que un vehículo pueda circular solo de manera segura, tiene que comunicarse con su entorno. Percibir si hay algún obstáculo para poderlo esquivar. Saber si las condiciones meteorológicas son complicadas para calcular otra ruta. Incluso si puede acudir al taller más próximo en caso de detectar alguna avería. Todo esto solo es posible si el vehículo emite y recibe información de ese entorno que lo rodea. Los coches autónomos tienen que comunicarse con otros vehículos, usuarios de la vía e incluso con infraestructuras como el mismo asfalto o los semáforos. Manejar semejante cantidad de datos y hacerlo a la velocidad necesaria para que el vehículo reaccione a tiempo es muy complicado con la tecnología actual. Sin embargo, la llegada de las redes 5G puede solucionar este problema. De hecho, la tecnología 5G es la que permitirá desarrollar un proyecto piloto en Barcelona liderado por Telefónica y Seat que actuará como primer paso para una conducción cooperativa y autónoma en la ciudad. Esto será posible gracias a dos características de la tecnología 5G: su baja latencia, que permite a los vehículos recibir y enviar información instantáneamente, y la posibilidad de aplicar la edge computing, una tecnología relacionada con el internet de las cosas (IoT) que permite analizar datos locales en tiempo real. Todo esto, unido a la gran capacidad de transmisión de datos que ofrece el 5G gracias a su ancho de banda, significa que esta tecnología puede ser la pieza que faltaba para hacer que coches, infraestructuras y otros usuarios de la vía se comuniquen y que lo hagan de manera eficaz. De esta manera, una cámara de un semáforo puede avisar a los vehículos de que hay un atasco y deben evitarlo. También las ambulancias podrán avisar de su presencia varias calles antes de encontrarse con un automóvil, para que este pueda tomar la decisión más adecuada sobre su ruta. Incluso sensores instalados en las autovías podrán alertar a los automóviles de que el asfalto se está helando kilómetros antes de su llegada. Además, el smartphone o los dispositivos wearable de peatones y ciclistas alertarán de su presencia en el futuro para evitar atropellos.Es posible que la llegada del 5G precipite la llegada de los coches totalmente autónomos a las calles. Sin embargo, no parece que esto sea posible antes de 2030. Al menos así lo estima el grupo GEAR 2030, que integran expertos de la industria, la investigación e instituciones públicas. Será en esa década, afirman, cuando se producirá el desarrollo pleno del coche totalmente autónomo. De hecho, ha elaborado una serie de recomendaciones para asegurarse de que el entorno necesario para su circulación, tanto a nivel público como legislativo, esté listo para entonces. Una de las razones tiene que ver con la adaptación de la legislación a la nueva realidad del coche conectado. Y no es tan sencillo como hacer un par de cambios en la Ley de Seguridad Vial. En este sentido, los juristas se enfrentan ya a cuestiones como la categoría jurídica de los robots, los niveles de autonomía que coexisten, el concepto de responsabilidad civil en estos casos, quién debe indemnizar por daños en caso de accidente o cómo enfrentarse a un producto defectuoso. Mientras, los coches autónomos de distintos niveles coexistirán en las carreteras. Así, se espera que el 99% de los coches que se vendan en 2035 tenga características de conducción autónoma de nivel 3 (automatización parcial) o 4 (alta automatización). Esto planteará una mayor complejidad a la hora de decir adiós al volante de manera definitiva. La razón es que vehículos con humanos dentro tomando decisiones y otros que circulan prácticamente por sí solos coincidirán en una misma calle. Si hay algún problema, ¿quién asumirá la culpa?, ¿cómo procesará la situación el automóvil totalmente automatizado? Son cuestiones muy complejas a las que tecnología y legislación deberán dar una respuesta.

INNOVACIÓN
09 Octubre, 2019

HUUB y Seacliq, empresas portuguesas ganadoras de los Premios EmprendedorXXI

HUBB y Seacliq son dos de las empresas portuguesas que se presentaron a la 21.ª edición de los Premios EmprendedorXXI. Ambas resultaron vencedoras en la categoría sectorial. HUUB, con plataforma logística integrada y completamente dedicada a la industria de la moda, ganó en el sector Commerce Tech. Seacliq, reconocida en el ámbito Agro Tech, ha creado una plataforma electrónica basada en blockchain para la primera venta de pescado.   Una plataforma integrada para gestionar la cadena de suministro en la industria de la moda ¿Cómo y cuándo surgió la idea de crear HUUB? Todos los integrantes de HUUB hemos tenido contacto, de una forma o de otra, con los dos ejes elementales que han gobernado el proyecto desde su concepción: el comercio minorista y la logística. Y todos éramos conscientes de las ineficiencias existentes, especialmente en los procesos de internacionalización del negocio, incluso en los grandes grupos nacionales. Sabíamos que la tecnología sería el tercer gran eje que resolvería este problema: así surgió la idea de crear un negocio basado en una plataforma con capacidad para gestionar la totalidad de la cadena de suministro de marcas de moda con el objetivo de alcanzar la máxima eficiencia. ¿En qué consiste exactamente? HUUB es un acelerador de marcas de moda. En la era global, HUUB se posiciona en el centro de un ecosistema dinámico, la cadena de suministro de todos sus clientes y socios, con un objetivo claro: hacer crecer el negocio de todos. Por ello desarrollamos una plataforma logística integrada y completamente dedicada a la industria de la moda llamada Spoke. Spoke realiza la gestión de la cadena de extremo a extremo, desde los proveedores hasta el cliente final ─ya sea B2B o B2C─ en más de 120 mercados, siempre con total visibilidad de los procesos y las interacciones. La ventaja competitiva reside en la agregación de múltiples servicios en un único punto y en una simplificación de la tarificación inspirada en el modelo SaaS (Software as a Service), lo que garantiza una previsibilidad y gestión total que, a su vez, permite a los clientes centrarse en lo que consideramos lo esencial: el diseño y las ventas. ¿Cómo puede ayudar la plataforma Spoke a la industria de la moda en Portugal? Tenemos un vínculo muy estrecho con la industria de la moda en Portugal, especialmente con el tejido productivo nacional que alimenta este sector, que es de los más lucrativos en todo el mundo. Ya nos beneficiamos directamente con clientes por el hecho de que producen en nuestro país, pero también hemos conseguido que algunos clientes empiecen a producir aquí, a pesar de que no es nuestro core. Esta es una vertiente de beneficio directo, pero si nos fijamos en toda la digitalización que la plataforma aporta a la industria, creemos que el sector de la moda puede beneficiarse mucho de un proyecto como el nuestro. ¿Cómo conseguisteis llegar a las marcas internacionales y atraerlas a vuestra cartera de clientes? Fue un proceso absolutamente natural porque, en realidad, HUUB empezó precisamente con una marca alemana. La necesidad y la ventaja competitiva de estas marcas reside en el hecho de que producen en nuestro país. Hoy tenemos marcas de 18 países, por lo que en nuestra empresa, en lo que se refiere a las marcas, los centros de producción o los mercados de distribución, somos verdaderamente agnósticos con respecto a la geografía. ¿Habéis pensado en aplicar vuestra plataforma a otros sectores de la industria? Creemos que el sector de la moda tiene una masa crítica, un potencial de negocio y una complejidad que nos ocupa en todos los parámetros. Sin embargo, sabemos una cosa: si estamos preparados para trabajar en la logística de esta industria, estamos preparados para muchas otras, porque las exigencias y la complejidad del universo de la moda son muy elevadas. ¿Qué consejos daríais a otros emprendedores que quieran iniciar su propia aventura empresarial? Sea cual sea la idea, el producto o el servicio, se trata siempre de un negocio. Y no hay negocio activo que no sobreviva a lo que llamamos el test del mercado. Vemos muchas startups completamente obcecadas con inversores y no tenemos dudas de que son muy importantes, como lo han sido para nosotros. Pero, por encima de todo, la idea tiene que tener la aceptación del mercado que se pretenda alcanzar. No puede empezarse la casa por el tejado.La Lonja Digital: tecnología al servicio del sector pesquero para rentabilizar el negocio ¿Cómo nació Seacliq y por qué se centró en el sector de la pesca? Seacliq es una subsidiaria de Bitcliq, compañía especializada en el desarrollo del nicho de mercado de la Lonja Digital. Bitcliq es una empresa que surgió con un espectro de actuación un poco más amplio, el desarrollo de proyectos para la industria. Pronto le surgió un desafío para el sector pesquero: ayudar a una flota de pesca industrial con sede en Ghana, en África. Seacliq nació a partir del reto de crear una plataforma tecnológica que le ayudase a gestionar todas las operaciones. El objetivo era conocer los gastos asociados a todas las embarcaciones para poder establecer un precio justo y que fuese rentable. ¿Cómo "descubrió" Seacliq ese cliente? Fue una coincidencia. Un viejo contacto me presentó el reto y el timing fue perfecto. Este era "el proyecto" que Seacliq estaba buscando, no solo para obtener nombre e impulso internacional, sino también y, principalmente, para tener la oportunidad de crear soluciones diferenciadoras. Un año después, la solución se había implementado, con éxito, en los barcos del que era el mayor procesador mundial de atún. A partir de esa fecha, la empresa conseguía hacer la gestión en tiempo real, y permitía conocer no solo lo que se había pescado, sino también el valor de cada tonelada de pescado. ¿En qué consistió la solución? Creamos un software que los barcos pudieran usar fácilmente para recoger datos de los sensores y de los propios usuarios ─los miembros de la tripulación. El objetivo era presentar la información de forma organizada, transmitirla por satélite de forma optimizada para no disparar los costes de comunicación, recopilarla en la nube y realizar los análisis necesarios para dar los indicadores en tiempo real. Tras el éxito de la gestión operativa, que fue el primer paso, nuestros clientes comenzaron a ver el potencial de empezar a trabajar la vertiente de la trazabilidad y la cuestión de la sostenibilidad en el sector. De pronto, teníamos una herramienta que, además de permitir al gestor tomar decisiones, posibilitaba que el comprador dispusiera de información sobre el pescado que estaba comprando. ¿Cómo surgió la "Lonja Digital"? En 2017, tuvimos la oportunidad de participar en un encuentro mundial para debatir el futuro de las comunicaciones por satélite. Pero había una condición: teníamos que producir un vídeo que mostrara la aplicación de la tecnología para presentarlo en la conferencia. La proximidad del evento nos llevó a buscar la posibilidad de implementar nuestro negocio en Portugal, en detrimento de África o Asia, donde teníamos los proyectos. Esto fue el principio de la Lonja Digital, sin serlo todavía. ¿Detectasteis entonces una oportunidad de crecimiento? Sí. Empezamos a preguntar a los pescadores si ellos veían alguna ventaja en tener una herramienta de gestión operativa. Sin embargo, lo que ellos realmente necesitaban eran nuevas formas de realizar la venta del pescado, porque la subasta tradicional no terminaba de encajar con sus necesidades. Y nosotros pensamos que esta podría ser una oportunidad de aplicar la tecnología en una vertiente de la comercialización. Nos dimos cuenta de que, además de la trazabilidad y de la gestión, podíamos disponer de un mercado que relacionara compradores y vendedores en este contexto. En Portugal hay dos formas de venta de pescado: la subasta o el contrato. Lo que nosotros ofrecíamos era lo mejor de ambos mundos: un contrato dinámico. ¿Este contrato se realiza cuando el barco aún está en alta mar? Gracias al contrato dinámico, conseguimos anticipar la venta incluso hasta la madrugada. En cuanto el barco captura pesca, puede ponerla a la venta de inmediato: se notifica a los compradores y la venta puede realizarse antes de que la embarcación llegue a tierra. Esto también es beneficioso para el armador, ya que es él quien define el precio. Si el barco no ha vendido el producto de forma anticipada, tiene la subasta tradicional como segundo recurso. Lo que acabamos creando fue un marketplace que une oferta y demanda en tiempo real, adelanta el periodo de transacción con respecto a lo que es tradicional y ofrece toda la información de trazabilidad del producto.

CORPORATIVO