Usabilidad para superar la pandemia

12 Noviembre, 2020

Usabilidad para superar la pandemia


Desde que la usabilidad se incorporó a nuestras vidas, todo resulta más sencillo. De hecho, se trata de un término que hemos adoptado del inglés usability y que se refiere al grado en que un objeto puede ser usado. Esto quiere decir que sirve para medir la facilidad con la que las personas pueden utilizar una herramienta determinada. Se trata de un principio que pone a los usuarios en el centro del diseño de distintos productos y soluciones que utilizamos en nuestro día a día, desde una página web a una plataforma de pagos sin contacto.

El concepto de usabilidad ha alcanzado tal relevancia que cuenta incluso con su propio día mundial, que celebramos cada 10 de noviembre. Es el que está detrás de esas aplicaciones que nos facilitan lo que buscamos simplemente con un par de toques de nuestro dedo. Esto es posible gracias a la incorporación del factor humano al diseño de estas herramientas. Gracias a ello, las nuevas tecnologías son cada vez más intuitivas y fáciles de usar.

Una de las consecuencias más felices para todos del avance que ha experimentado la usabilidad en los últimos años tiene que ver con la pandemia de la COVID-19. Resulta que este principio se ha convertido en un gran aliado para sobrellevar mejor los profundos cambios que la enfermedad ha causado en nuestra vida diaria.

Una gran ayuda

Ha sido precisamente en esta situación de pandemia cuando servicios como el pago sin contacto han cobrado una relevancia sin precedentes. La posibilidad de pagar con nuestro teléfono móvil o nuestra tarjeta sin tocar ninguna superficie no solo se ha convertido en una herramienta que nos facilita enormemente las transacciones, sino que también nos ha ayudado a evitar contagios.

Para apoyar este efecto, entidades como CaixaBank han aumentado el límite sin PIN de sus pagos sin contacto con el fin de que los usuarios ni siquiera tengan que tocar el teclado del terminal para efectuar la mayor parte de sus compras cotidianas.

De hecho, nuestro smartphone se ha convertido en una extensión de nosotros mismos, una expresión que ha cobrado especial sentido durante la pandemia. Esto se pone de manifiesto en actos tan cotidianos como la consulta de la carta en un restaurante: gracias a este dispositivo, hemos podido consultar versiones digitales de los menús con solo escanear un código QR y decir adiós a los menús de papel para evitar el contacto directo.

Apoyo a los mayores

Tanto ha aumentado la usabilidad de las aplicaciones para los teléfonos móviles que incluso colectivos poco familiarizados con las nuevas tecnologías, como el de nuestros mayores, han aprendido a utilizarlas para realizar videollamadas y mantener así el contacto con sus seres queridos.

Precisamente, el de los mayores es uno de los colectivos que más riesgo experimenta en esta situación de pandemia. Sobre todo durante el confinamiento, ya que era importante que pudieran permanecer en sus hogares a salvo de contagios. En este escenario, la banca a distancia se ha convertido en uno de sus grandes aliados, ya que ha contribuido a reducir la brecha digital que aqueja especialmente a dicho colectivo.

En el caso de CaixaBank, la entidad puso en marcha una iniciativa diseñada para que los mayores pudieran seguir efectuando sus operaciones financieras de manera sencilla y sin necesidad de desplazarse a sus oficinas. La entidad tiene 2,7 millones de clientes con edades superiores a los 65 años, por lo que esta actuación resulta fundamental para evitar la exposición al virus de una parte importante de la tercera edad en España. En concreto, CaixaBank adelantó el cobro de las pensiones durante los meses de confinamiento y desarrolló nuevas operativas financieras especialmente diseñadas para sus clientes sénior, a las que podían acceder fácilmente vía on-line.

El médico en casa

Otro de los aspectos en los cuales el principio de usabilidad nos ha ayudado a llevar mejor la pandemia es el de la telemedicina. El desarrollo de la receta electrónica, que en los últimos años ya había ayudado a descongestionar el sistema de salud, ha demostrado ser un recurso de gran utilidad durante la pandemia, evitando asimismo desplazamientos y el uso del papel.

El uso de la receta electrónica no puede ser más sencillo: el médico expide la receta desde su terminal y el usuario solo tiene que recoger sus medicinas en la farmacia. Ha sido precisamente ese afán por desarrollar un servicio fácilmente usable para toda la población lo que lo ha convertido en una gran ventaja durante un momento en que resulta fundamental reducir las visitas a los centros de salud.

En el caso de la asistencia sanitaria on-line, el uso de este recurso se multiplicó durante la pandemia. En concreto, las aseguradoras explican que la pandemia ha multiplicado por quince el uso de las apps de asistencia médica telemática. Un grado de aceptación que resultaría imposible de alcanzar si esas aplicaciones no contaran con un elevado grado de usabilidad.

Se trata de herramientas que facilitan el contacto de los usuarios con los profesionales sanitarios. En el caso de muchas plataformas de salud que ya habían desarrollado productos de uso sencillo, tan solo tuvieron que realizar algunas adaptaciones de sus servicios de prediagnóstico, telemedicina o monitorización para facilitar la gestión de la pandemia.

Además de hacernos la vida más sencilla, la usabilidad está demostrando ser una poderosa herramienta para superar un momento traumático para ciudadanos de todo el mundo. Se trata de un principio que debemos seguir desarrollando para que, en el futuro, pueda convertirse de nuevo en nuestro gran aliado ante cualquier crisis.