Así cambiará la inteligencia artificial la vida de los mayores

05 Febrero, 2021

Así cambiará la inteligencia artificial la vida de los mayores


Está por todas partes y promete revolucionar nuestras vidas de principio a fin. La inteligencia artificial, con el apoyo de otras tecnologías, se ha propuesto acabar con muchos de los grandes retos de la humanidad. Entre ellos, esa falta de autonomía a la que parece que nos vemos abocados a medida que vamos envejeciendo.

Profesionales de todo el mundo trabajan ya en este objetivo. Como resultado, surgen cada día nuevos avances que buscan transformar la vida de las personas mayores. Sobre este tema habló Pilar Manchón, directora sénior de Estrategia de Investigación en Inteligencia Artificial de Google, durante el III Encuentro de Economía Senior organizado por CaixaBank Séniors.

De la medicina personalizada al uso de asistentes virtuales empáticos, la inteligencia artificial tiene la capacidad de modificar para siempre el significado de la palabra envejecimiento para sumarle conceptos como autonomía, capacidad o acompañamiento.

Medicina a la carta

El diagnóstico temprano es fundamental para combatir un buen número de enfermedades y tanto la inteligencia artificial como el uso de técnicas de machine learning están logrando importantes avances en ese sentido. Tal y como explica Pilar Manchón, se han desarrollado herramientas basadas en estas tecnologías que ayudan a saber, por ejemplo, hasta qué punto se ha hecho bien una colonoscopia. “Estos dispositivos permiten ver si se han dejado resquicios sin analizar y, por tanto, alguna mancha o pequeño tumor sin detectar”, puntualiza.

En este ámbito, la experta considera que la medicina personalizada, un concepto cuyo desarrollo la inteligencia artificial está acelerando considerablemente, es clave en esa segunda juventud que ya viven muchos de nuestros mayores: “Llegamos a esa edad sénior en unas condiciones que eran impensables hace unas décadas, con unos niveles de energía, vitalidad y ambición más típicas de otras edades”.

“También tenemos muchas aplicaciones en temas de salud que permiten, por ejemplo, predecir el riesgo de factores cardiovasculares a partir del análisis de la retina. Un doctor no podría hacerlo simplemente con ver esas imágenes, sin embargo los algoritmos de inteligencia artificial son capaces de analizar ese tipo de imágenes y predecir ese riesgo”, añade.

Cada vez más autónomos

El paso del tiempo suele suponer la pérdida de capacidades como el oído o la vista. Un problema que suele traer como consecuencia una reducción importante de la autonomía de los mayores. Sin embargo, los distintos avances en el uso de la inteligencia artificial prometen corregir esas carencias para que nuestros séniors puedan continuar llevando una vida plena durante mucho tiempo.

Pilar Manchón cita algunos ejemplos, como el desarrollo del coche autónomo de Google a través del proyecto Waymo: “Cuando llegamos a un punto en el que conducir no es una opción, el hecho de contar con vehículos autónomos proporciona un nivel de autonomía que antes solamente soñábamos. Estamos hablando de un futuro en el que, incluso si tus condiciones físicas no te lo permiten, podrás mantener una gran autonomía”.

La combinación de tecnologías también facilita el desarrollo de robots capaces de prestar asistencia física si se necesita. “Algunas personas sénior pueden necesitar ayuda para cuestiones como levantarse o salir de la cama. La combinación de inteligencia artificial y robótica permitirá crear esas entidades que pueden ayudar a estas personas a mantener su independencia sin necesidad de mudarse a una residencia”, indica la experta.

Adiós al aislamiento

Otro de los grandes problemas asociados al envejecimiento es la soledad que se produce como consecuencia del aislamiento de personas de edad avanzada y limitaciones severas que les impiden moverse con normalidad. También en los casos en los que una persona mayor no tenga familia.

En este sentido, los desarrollos tecnológicos apuntan a la creación de asistentes virtuales que ayuden a estas personas a recibir la atención y compañía que necesitan. “La inteligencia artificial permite desarrollar asistentes virtuales que tengan empatía, capaces de mantener conversaciones y conectar con las personas”, avanza Pilar Manchón.

Se trata de dispositivos que pueden tener un papel fundamental a la hora de recordar al usuario que tome una determinada medicación o realizar una actividad. También para conectarles con otras personas y tomar decisiones importantes. “Que, a partir de una conversación, puedan evaluar si el sénior se encuentra en buenas condiciones o si es necesario avisar a alguien”, añade la experta.

Sin embargo, no solo se trata de hablar con un aparato, sino también de contar con un acompañamiento que ayude a multiplicar la calidad de vida de las personas mayores. Un objetivo en el que las mascotas virtuales pueden resultar de gran ayuda. “En el caso de ciertas personas del mundo sénior, no es posible que tengan una mascota que, a su vez, necesita cuidados. Por esa razón, podemos optar por soluciones intermedias y crear mascotas virtuales que ofrezcan esa sensación de compañía y que no tengan las necesidades de una mascota real”, propone.

Una democratización imprescindible

Para que los distintos avances puedan realmente marcar la diferencia en la comunidad sénior, es necesario que el mayor número de personas posible tengan acceso a ellos. Así lo considera Pilar Manchón, quien también aboga por incorporar a este segmento de la población a las fases de diseño y desarrollo de este tipo de tecnología.

“El impacto de la inteligencia artificial será más profundo si todo el mundo tiene acceso a ella”, defiende la experta. “La democratización de la inteligencia artificial, dando acceso a la misma a personas de toda condición, incluidos los sénior, permite que tengan no solo la posibilidad de utilizar estas herramientas, sino también de contribuir a su desarrollo. Esto es algo importantísimo”, finaliza.