ECONOMÍA

Pensión no contributiva: ¿qué es y quién la puede solicitar?

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Pensión no contributiva: ¿qué es y quién la puede solicitar?
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Pedro Rodríguez Mateo

Asesoría Fiscal CaixaBank

20 Marzo, 2024


Las personas que tienen derecho a una pensión son más de las que pueda parecer. Esto es así porque, aunque las pensiones más conocidas son las contributivas, que son las que perciben quienes se jubilan tras haber cotizado lo que les corresponde, también existen las pensiones no contributivas, que pueden recibir muchos ciudadanos que no lo han hecho.

En este post, resolvemos las siguientes preguntas:

Qué es una pensión no contributiva

Cuando hablamos de una pensión no contributiva, lo hacemos sobre prestaciones económicas que se reconocen a los ciudadanos que se encuentran en situación de necesidad protegible y carecen de recursos para subsistir en los términos legalmente establecidos.

No importa que no hayan cotizado nunca: tendrán derecho a percibirla igualmente, incluso si no han alcanzado el tiempo de cotización suficiente para percibir una contributiva.

Gracias a la pensión no contributiva, estos ciudadanos se garantizan unos ingresos mínimos que les permitan vivir con dignidad.

A esta prestación se suma el acceso a asistencia médico-farmacéutica gratuita e incluso a una serie de servicios sociales complementarios o complementos de la pensión, por ejemplo, para el pago del alquiler.

Tipos de pensiones no contributivas y quién puede solicitarlas

Aunque jubilarse es una de las maneras en que se puede acceder a pensiones no contributivas, no es la única. Estas prestaciones también cubren otros supuestos, como discapacidad. Así, las pensiones no contributivas se pueden dividir en dos clases:

Pensión no contributiva por jubilación

Esta prestación la pueden solicitar las personas mayores de 65 años (edad mínima de jubilación en 2023) que no hayan cotizado nunca a la Seguridad Social o que sí lo hayan hecho, pero no durante el tiempo suficiente para cobrar una pensión contributiva.

Además, deben cumplir una serie de requisitos: haber vivido en España al menos 10 años desde los 16 años de edad, de los cuales por lo menos dos deben haber discurrido inmediatamente antes de la solicitud de la pensión.

Pensión no contributiva por invalidez

En este caso, la pensión no contributiva por invalidez la pueden solicitar las personas que tengan entre 18 y 65 años de edad con un grado de discapacidad igual o superior al 65 %. Además, tienen que haber residido en España al menos cinco años, siempre que dos de ellos fueran inmediatamente antes de la solicitud.

Requisitos adicionales

Sin embargo, estos no son los únicos requisitos que hay que cumplir para acceder a estas prestaciones. Tanto las de invalidez como las de jubilación exigen cumplir, además, ciertas condiciones relacionadas con la renta.

En primer lugar, se debe acreditar una carencia de rentas o ingresos suficientes: esto se acredita cuando la suma de los ingresos anuales de la persona que solicita la pensión es inferior al importe, también anual, de la pensión (7.250,60 euros en 2024).

¿Y si se convive con otros familiares? Entonces el máximo de ingresos anuales para acceder a la pensión cambia. En el caso de solicitantes que convivan con su cónyuge o parientes hasta segundo grado, los límites de ingresos acumulados al año entre todos ellos son los siguientes, en función del número de personas que conviven y mantienen ese parentesco:

N.º convivientes Euros anuales
2 12.326,02
3 17.401,44
4 22.476,86
5 27.552,28
6 32.627,70
7 37.703,12
8 32.778,54
9 47.853,96
10 52.929,38

Si entre esos familiares se encuentran padres o hijos del solicitante, los límites son mayores:

N.º convivientes Euros anuales
2 30.815,05
3 43.503,60
4 56.192,15
5 68.880,70
6 81.569,25
7 94.569,25
8 106.946,36
9 119.634,90
10 132.323,45

¿Qué diferencia existe con una pensión contributiva?

Además de los requisitos de cotización exigidos para acceder a una pensión contributiva, que no son obligatorios en el caso de las no contributivas, existen otras diferencias entre unas y otras pensiones.

La principal es la cuantía que se percibe y esto tiene mucho que ver con el requisito de cotización que se exige para acceder a una pensión contributiva. En función del tiempo y la base reguladora por la que se haya cotizado, la pensión contributiva que se recibirá será mayor o menor.

En cualquier caso, la pensión contributiva mínima es de 11.552,80 euros anuales para titulares de pensión sin cónyuge en 2024. Esto significa que ningún pensionista en este régimen recibirá menos de 14 pagas de 825,20 euros. No es el caso de los perceptores de pensiones no contributivas: la pensión íntegra es de solo 7.250,60 euros anuales, que se reciben en 14 pagas de 517,90 euros cada una.

Otra diferencia, en el caso de las pensiones de jubilación, se encuentra en la edad a la que se accede a ellas. En el caso de las no contributivas, se pueden solicitar a partir de los 65 años. En el caso de las contributivas también se puede hacer, pero es necesario haber cotizado más de 37 años y 9 meses para poder jubilarse a esa edad y percibir la prestación.

Si no es así, la edad ordinaria de jubilación en esta modalidad es de 66 años y 4 meses. Por otro lado, también existen supuestos de jubilación anticipada para las pensiones contributivas.

¿Dónde se solicita una pensión no contributiva?

La gestión de las pensiones no contributivas se atribuye a las comunidades autónomas, que son las que gestionan y reconocen el derecho a percibir este tipo de prestaciones. En Ceuta y Melilla se encarga el IMSERSO.

Las solicitudes de pensiones no contributivas pueden presentarse en las oficinas de servicios sociales de las comunidades autónomas, en las del IMSERSO o en cualquier oficina de la Seguridad Social, personalmente o por correo.

La solicitud también se puede presentar online en el apartado correspondiente de la web del gobierno autonómico que corresponda. Asimismo, muchos ayuntamientos cuentan también con equipos de atención social que ayudan a realizar estos trámites.

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