ECONOMÍA

Nobel de Economía 2020: así nos beneficia la teoría de subastas

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Nobel de Economía 2020: así nos beneficia la teoría de subastas
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Bankia

20 Octubre, 2020


La teoría de subastas: lo mejor para todos

La teoría de subastas es parte de la Teoría de Juegos. Se ocupa de diseñar modelos eficientes de subasta, según las estrategias de oferta, equilibrios y comparación de ingresos. Y es que todos conocemos bien el funcionamiento de las subastas tradicionales: cuando se subasta una obra de arte, sabemos que acaba en manos del mejor postor (la oferta más alta). Pero entran en liza muchos aspectos: ¿hay que fijar un precio de partida para el objeto subastado? ¿Hasta cuándo debo pujar? ¿Es mejor conocer las ofertas de los competidores? ¿Cómo se fija un precio por una asignación de bienes?

El modelo de subastas se usa más allá de las obras de arte, ya que nos afecta de manera directa en muchos ámbitos de nuestra vida diaria. Por ejemplo, cuando una administración licita un proyecto, ya sea la construcción de una carretera, la adjudicación de radiofrecuencias o la fijación del precio de la luz.

En estas subastas, las administraciones buscan adjudicar los servicios a la oferta más competitiva, pero las empresas también buscan su beneficio, es decir, resultar adjudicatarias y ganar el mayor dinero posible.

¿Cómo se puede tener contentas a ambas partes? ¿Cómo conseguir que la Administración pague lo mejor posible por el mejor servicio y que las empresas tengan los máximos beneficios? Ese ha sido el objeto de estudio de Milgrom y Wilson en las últimas décadas.

Estos profesores han profundizado en mecanismos donde reglas y estrategias se combinan para crear mercados complejos. En su investigación, han estudiado todo el abanico de estrategias posibles y han establecido incentivos para diseñar modelos de subasta eficientes. Además, no se han limitado a teorizar, sino que han configurado modelos aplicables que se han puesto en marcha y han resultado un éxito.

Por ejemplo, en 1994, las autoridades de Estados Unidos emplearon por primera vez uno de sus modelos de subasta para vender radiofrecuencias. De hecho, los modelos de subasta para telecomunicaciones es uno de los principales objetos de estudio de Milgrom. Fruto de este trabajo, concluyó que el licitador logra mayores ganancias si las empresas compiten entre ellas conociendo una estimación de la oferta de las demás, por lo que optimizó el modelo de pujas abiertas.

Por su parte, Wilson se ha especializado en el mercado eléctrico. Sus modelos de subasta se utilizan en muchas economías del mundo, incluida España. Gracias a sus aportaciones, las administraciones han podido ahorrar en sus concesiones, lo que ha repercutido de manera favorable en las arcas nacionales. En este sentido, se ha mejorado también el servicio a los clientes porque las administraciones han podido afrontar inversiones en su red eléctrica. Y como última consecuencia del modelo, se ha conseguido una mejora en los precios de oferta del suministro.

“Las aportaciones de Milgrom y Wilson han beneficiado a vendedores, compradores y contribuyentes de todo el mundo”, ha subrayado la Academia Sueca de los Nobel en su nota de prensa. En resumen, la teoría de subastas ha facilitado a los gobiernos optimizar la competencia y aprovechar al máximo el mercado eléctrico o de las telecomunicaciones.

Una teoría con futuro

Los modelos de Milgrom y Wilson no solo nos han servido en las últimas décadas, sino que abren la puerta a nuevos modelos en función de nuevas circunstancias. Milgrom ha recordado la situación que se vivió en algunos países en primavera de 2020 con la demanda de respiradores hospitalarios, con administraciones compitiendo entre sí por la compra de este material, que subía de precio. “Las reglas de los mercados sí importan y en tiempos de crisis, más”, explica Milgrom en Stanford. “Parte de lo que hacemos en el diseño del mercado es tratar de pensar en todos los aspectos de los sistemas (competencia, distribución, resolución de problemas complejos y difíciles) y asegurarnos de que los sistemas que tenemos están a la altura de la tarea”, añade.

Otro asunto que interesa a Milgrom y Wilson es el mercado de la tecnología, en especial, el despliegue de 5G. La reasignación del espectro limitado de ondas de aire disponible es un reto para la competencia. “A través de la subasta conseguimos una compensación que la gente está dispuesta a aceptar”, sostiene Wilson. “La competencia mantiene los precios razonables y nos permite hacer una transición mucho más rápida que el proceso político y hacerlo de manera eficiente”, sentencia.

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