educación

09 Desembre, 2019

De la educación colectiva a la individual: la revolución del big data

“Dos por uno, dos. Dos por dos, cuatro…”. Esta cantinela nos suena a todos. Quien más, quien menos, la ha recitado a coro en alguna ocasión junto a decenas de compañeros en clase. Es tal vez el retrato más fidedigno que tenemos de lo que ha sido la educación en los últimos siglos: un montón de escolares de la misma o similar edad haciendo lo mismo, al mismo tiempo. Un paradigma, el de la educación colectiva, que va camino de cambiar para siempre. Lo avisan expertos de todo el mundo: el aprendizaje del futuro será cada vez más individual y personalizado. Diremos adiós a las clases magistrales. El maestro, en lugar de enseñar a un grupo de niños la tabla del 2, se convertirá en el guía de cada uno de ellos. Lo acompañará en su propio itinerario, probablemente confeccionado a base de contenidos a su medida. Los profesores serán menos transmisores de conocimiento y más orientadores de alumnos, quienes harán cada vez más trabajo por su cuenta. Suena a quimera. ¿Cómo vamos a saber lo que necesita cada niño? ¿Cómo sabremos orientarlo justo como lo necesita? La respuesta, cómo no, está en la tecnología. Y su llave maestra será el big data, esa disciplina que se encarga de almacenar, clasificar y analizar los datos que generamos de manera masiva.Para conseguir una educación personalizada a las necesidades del alumno, de lo primero que hay que disponer es de información. Se trata de optimizar el rendimiento de los estudiantes, de los profesores y, en último término, del propio sistema educativo. Para ello, es necesario recolectar datos, tratarlos, analizarlos e interpretarlos. De la primera parte, más centrada en el acceso y almacenamiento de los datos, se encargan las herramientas de big data. De la segunda, la analítica de aprendizaje o Learning Analytics, una disciplina que emplea técnicas pedagógicas y algoritmos de minería de datos para obtener información que permita mejorar la práctica educativa. Esta es la base tecnológica que se empleará para mejorar el rendimiento de alumnos, profesores y del sistema. ¿Qué significa todo esto? Que, por ejemplo, un profesor podrá saber dónde se quedan atascados los alumnos simplemente con observar sus movimientos durante el curso. Si al llegar a cierta lección muchos de ellos se ven obligados a regresar sobre sus pasos para refrescar conocimientos, significa que el profesor deberá prepararlos mejor antes de continuar y reforzar más esa dificultad en particular para ayudarles a avanzar. Por supuesto, todo esto se puede llevar al plano individual. De hecho, ya existen algunos experimentos en este sentido. En la Universidad Estatal de Arizona, las clases de matemáticas se imparten a través de ordenadores. Un software recoge información de cada estudiante: sus notas, sus habilidades, sus dificultades e incluso sus vacilaciones a la hora de utilizar el ratón. Entonces, unos algoritmos comparan los datos recogidos con estadísticas basadas en los de miles de estudiantes para adaptar el material a cada alumno y aplicar la enseñanza de manera efectiva. El sistema detecta si el alumno hace progresos y le proporciona más material para seguir adelante o bien le indica qué conceptos le conviene repasar para continuar. Además, el software facilita al profesor el seguimiento de cada alumno: si alguno se queda atrás, lo avisa automáticamente y le indica en qué partes tiene más dificultades para que pueda ayudarlo.El big data aplicado a la educación puede ayudar a tomar decisiones sobre la marcha, de manera similar al ejemplo que acabamos de ver. Sin embargo, también resulta útil para elaborar predicciones. Mediante el propio análisis del desempeño del alumno se puede obtener información valiosa para poder confeccionar propuestas a su medida que lo ayuden a obtener el máximo rendimiento de su educación. Se trata de un modelo de aprendizaje adaptativo, que se amolda a lo que necesita el alumno en cada momento para lograr un objetivo en el futuro. La principal ventaja de este modelo personalizado y adaptativo es que puede ser la respuesta a buena parte del abandono escolar que se produce por exponer a todos los estudiantes a un mismo método. En muchos casos, los alumnos no pueden alcanzar su potencial porque su manera de aprender y socializar no se adapta correctamente al modelo común establecido. Con un modelo adaptado a estas características, les resultará mucho más sencillo alcanzar sus objetivos educativos con éxito.La aplicación del big data para lograr una educación personalizada y realmente eficaz tiene que resolver todavía algunas cuestiones. Una de ellas tiene que ver con los peligros de filtrar a los estudiantes mediante la predicción y empujarlos hacia una carrera determinada. Si no se utilizan bien estas técnicas, se corre el riesgo de darse de bruces precisamente con lo contrario de lo que se pretende: la despersonalización y la discriminación de los alumnos. Para evitar este y otros riesgos similares, la ética será fundamental. Será esta la que deberá responder a estos retos. También ayudarán la flexibilidad y una mente abierta. Es necesario evitar que los estudiantes vayan por un camino determinado solo porque lo diga un algoritmo que ha procesado una serie de datos y ha elaborado una predicción que, a fin de cuentas, puede estar equivocada. El libre albedrío y el pensamiento crítico que nos hacen humanos seguirán siendo fundamentales.

INNOVACIÓN
20 Juny, 2019

“La implantación de CIFRA en un centro educativo es un ejemplo claro de transformación digital”

La educación en el centro de todo y la tecnología al servicio de su gestión. Así se podría definir la misión de CIFRA Educación, una empresa de software de gestión de centros educativos que cuenta con más de 40.000 usuarios en España y tiene presencia en ocho comunidades autónomas. La aplicación móvil que proponen ofrece soluciones integrales que facilitan la vida a los profesores, estudiantes, familias y personal administrativo para las escuelas de nuestro país. Alejandro Trigos es el director de esta empresa ganadora de los Premios EmprendedorXXI en Cantabria, impulsados por CaixaBank a través de DayOne, su división especializada para empresas de tecnología, innovación y sus inversores.   ¿Cómo surgió la idea de crear un software integral para centros educativos? Anteriormente, nosotros nos dedicábamos a desarrollar soluciones de software para otro sector. Al explicar lo que hacíamos a familiares y amigos que trabajan en Educación, nos demandaron soluciones similares para su gestión diaria. Coincidió con un momento en el que buscábamos nuevos proyectos, así que estudiamos el mercado, la competencia y la viabilidad del proyecto. Decidimos ponernos a trabajar con el objetivo de convertirnos en uno de los principales proveedores de software de gestión para el sector educativo. ¿En qué puede ayudar al profesorado y a la dirección y administración de un centro educativo el uso de vuestro software? CIFRA es una herramienta de uso cotidiano que ayuda principalmente al personal del centro a optimizar sus recursos y a reducir sus costes, no solo de recursos materiales sino de recursos humanos. Además, ofrece un servicio de calidad y transparencia a las familias al disponer de toda la información que necesitan sin necesidad de utilizar al alumno como intermediario. ¿Cuál es la principal innovación que aporta CIFRA respecto a otras soluciones de software para la gestión educativa? El uso de CIFRA agiliza la gestión del centro, permitiendo registros únicos de información que posteriormente pueden compartirse con el personal del centro que los necesite. Otra de las características de CIFRA es que hemos conseguido eliminar el papel ─con la reducción de costes que supone para nuestros clientes─, además de contribuir a mejorar su imagen por el servicio que prestan a las familias a través de nuestra aplicación. Además, algo que nos distingue de otras soluciones es la disponibilidad de una app que funciona con notificaciones push (alertas que genera el dispositivo y avisan al usuario de que ha recibido alguna nueva comunicación por parte del centro). La implantación de CIFRA en un centro educativo es un ejemplo claro de transformación digital.¿Cuáles son las principales carencias que habéis detectado en la gestión de centros educativos en lo que se refiere al departamento de administración? Nos ha llamado la atención el exceso de burocracia y la ineficacia con la que se resuelven ciertas gestiones en los centros educativos. En este aspecto, queda un largo camino por recorrer. Proponemos una aplicación que permite a las familias hacer gestiones con los centros sin necesidad de acudir presencialmente, disponiendo de los documentos emitidos por el centro en nuestra app. Por poner un ejemplo, hoy ya no tiene sentido que un centro que emite recibos a las familias por los servicios que presta (comedor, transporte escolar, madrugadores…) dedique el tiempo de un administrativo a imprimirlos y enviarlos por correo postal a las familias. O que dedique un tiempo a la impresión de los boletines de notas, a su reparto entre los tutores académicos para que estos se los acaben entregando a los alumnos y, posteriormente, los alumnos se los entreguen a sus padres. Todo este proceso de publicación de los boletines de notas se realiza a través de CIFRA de una forma muy sencilla y directamente a los padres. ¿Qué herramientas proporciona CIFRA al personal del centro para superar estas carencias? Entre las herramientas que ofrece CIFRA podemos destacar el Cuaderno Digital del Profesor, a través del que este puede realizar diferentes tareas como controlar la asistencia de los alumnos, evaluarlos, programar exámenes o deberes y comunicar resultados académicos o incidencias que pudieran darse en el aula. Los profesores también disponen de un módulo de tutorías en el que aparece toda la información de sus alumnos, un panel de evaluación para la jefatura de estudios y la dirección del centro y un módulo de administración o de gestión económica para que la secretaría del centro pueda facturar a las familias los diferentes servicios que presta a los alumnos (comedor, transporte escolar, madrugadores, actividades extraescolares…). ¿Cómo ha sido la evolución de vuestro software? Contamos con la colaboración de un comité de profesionales del sector de diferentes perfiles que nos asesoran a la hora de evolucionar nuestro software. Además, los usuarios de CIFRA nos trasladan continuamente sugerencias de mejora que también vamos implementando. ¿Qué beneficios ofrece a los estudiantes vuestra app? Los estudiantes disponen en CIFRA de toda su información académica. Entre algunas de las funcionalidades que disponen destacan la consulta de sus horarios de clase, la programación de exámenes o deberes, la comunicación directa con su tutor a través de un servicio de mensajería o la disponibilidad de sus calificaciones, tanto a lo largo del curso como al final de las evaluaciones. ¿Cuáles son las principales novedades que estáis desarrollando en la actualidad? Actualmente trabajamos en varios proyectos, entre los que destacan un servicio de gestión integral del comedor y del transporte escolar, el desarrollo de pasarelas de pago a través de la aplicación o la integración de esta con aplicaciones de terceros, como la GSuite de Google. En un futuro muy próximo abordaremos soluciones para la renovación de la matrícula online y de la tienda online. ¿Qué consejos le daríais a un emprendedor? No es fácil dar consejos, ya que el éxito de cada proyecto depende de diferentes factores. Sin embargo, en términos generales, diría que es necesario ser consciente de que los resultados no se ven a corto plazo, y que la perseverancia es fundamental para alcanzar el éxito. Recomiendo medir cada decisión porque, aun así, surgen imprevistos que pueden poner en riesgo el proyecto. La anticipación y tener planes de contingencia permitirán resolver las dificultades que se vayan presentando. ¿Qué ha representado para CIFRA Educación ganar los Premios EmprendedorXXI? El Premio Emprendedor XXI es en la actualidad uno de los galardones con mayor prestigio en el mundo del emprendimiento. Para nosotros, haber recibido este premio supone recibir el reconocimiento al potencial de nuestro proyecto, además de proporcionarnos una gran visibilidad.

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