12 Abril, 2019

Cómo utilizar WhatsApp de manera segura

Es la herramienta de comunicación personal más importante de todo el mundoLa usan padres, hijos, nietos y hasta abuelos. Grupos de amigos, de padres del colegio y de compañeros de clase. Parejas, equipos de trabajo y personas con una afición en común. WhatsApp forma parte de la vida cotidiana de muchas personas. Tantas, que la última cifra conocida de usuarios de esta aplicación supera los 1.500 millones en todo el mundo. En WhatsApp compartimos de todo: información de trabajo, memes, vídeos divertidos, fotografías de nuestros hijos, selfis, avisos e incluso noticias falsas sin que nos demos cuenta. Semejante intercambio de información requiere que tomemos consciencia sobre la manera en que utilizamos esta herramienta. Aunque se trata de una aplicación segura, que emplea un sistema de cifrado de los mensajes de extremo a extremo, lo cierto es que siempre está en el punto de mira de algunas personas malintencionadas. Distribuidores de programas maliciosos (malware) y creadores de informaciones falsas ven WhatsApp como un medio ideal para extenderlos entre un público masivo. Por eso no está de más saber cómo podemos incrementar nuestra seguridad al utilizar esta aplicación, que ya es parte esencial de nuestras relaciones sociales.El sistema de cifrado de mensajes de extremo a extremo que utiliza WhatsApp supone que nadie más que el emisor y el receptor del mensaje pueda leer la información que se envían. Ni siquiera WhatsApp. Esta es una función que aparece habilitada por defecto; sin embargo, conviene verificarla cuando se va a compartir información sensible, como por ejemplo datos bancarios o financieros. Hacerlo es muy sencillo. Tan solo es necesario tocar sobre el nombre del contacto en una ventana de chat y acudir a la opción Cifrado. Aparecerá entonces un patrón de 60 dígitos y un código QR que son únicos para cada chat. El contacto solo tiene que escanear este último para confirmar que el cifrado está activado. Si no está físicamente presente, se le puede enviar por SMS o correo electrónico el código de 60 dígitos para que lo compare con el que aparece en su teléfono. Si coinciden, el chat es seguro. En este sentido, conviene también activar las notificaciones de seguridad de WhatsApp, porque nos avisarán si un nuevo dispositivo accede a un chat existente. En estos casos siempre se genera un nuevo código de seguridad. Así se podrá verificar el cifrado en estas circunstancias.Otra buena práctica a la hora de evitar que un tercero acceda a nuestra cuenta de WhatsApp sin permiso consiste en activar la verificación en dos pasos. Esta opción permite crear un código de seis dígitos para asegurarnos de que cualquier intento de verificación de nuestro número de teléfono en Whatsapp debe requerir un PIN que habremos creado nosotros mismos. Es decir, si alguien nos roba el teléfono, deberá introducir una contraseña más si quiere acceder a nuestros chats. WhatsApp se la pedirá cada siete días para confirmar que es el usuario original el que utiliza la aplicación. Esta no es una herramienta de protección infalible, pero limita en el tiempo el daño que pueda causar un tercero que haya robado el teléfono y que quiera extraer información de las conversaciones de WhatsApp.Existe un buen número de información que podemos compartir por WhatsApp con cualquier usuario sin darnos cuenta. Limitarla es una buena manera de aumentar nuestra privacidad y seguridad. En este sentido, dentro de la opción Privacidad del menú se puede gestionar quién puede ver nuestro estado, nuestra imagen de perfil o la información de la cuenta. También se puede desactivar la opción de mostrar la ubicación en tiempo real, una información que no conviene compartir sin control.Realizar copias de seguridad de los chats de WhatsApp es una buena práctica si queremos conservar cierta información. Hacerlo a través de la nube es muy cómodo, pero resta privacidad. La razón es que la información que se almacena en Google Drive o iCloud no está cifrada y podría ser leída por otras personas o entidades. La alternativa son las copias de seguridad locales en los teléfonos que lo permitan y verificar que no están activas las que se guardan en la nube. En un iPhone, que siempre almacenará esas copias en iCloud, hay que deshabilitar la copia de seguridad automática, mientras que en Android se debe indicar que nunca se guarde en Google Drive.El inmenso intercambio de información que se da en la actualidad requiere que todos seamos responsables de los contenidos que compartimos. WhatsApp es una herramienta que puede llegar a viralizar contenido malicioso, como un virus o información falsa, simplemente porque no hemos tenido cuidado al abrir o compartir un mensaje. Si recibimos algún mensaje sospechoso, lo mejor es no interactuar con él ni compartirlo. En concreto, WhatsApp recomienda estar alerta al recibir mensajes con faltas de ortografía o errores gramaticales, los que nos pidan que abramos un enlace, los que nos soliciten información personal o financiera, los que inciten a su reenvío o los que indiquen que tendremos que pagar por el uso de WhatsApp. También conviene tener cuidado con imágenes y vídeos. A través de esta aplicación se pueden recibir ataques de phishing, desinformación, estafas e incluso secuestros de la propia cuenta que llegan de conocidos a quienes han suplantado previamente. Desgraciadamente, el acoso y la extorsión también son habituales, por lo que conviene utilizar esta aplicación con sentido común. También educar a niños y adolescentes sobre un uso saludable de las tecnología es fundamental. Para conseguirlo, son los adultos quienes deben aprender primero cómo emplearlas de manera segura.

INNOVACIÓN
10 Abril, 2019

¿Qué es un bróker ciego?

Este intermediario financiero suele operar en un mercado muy específico, el de deuda anotada.Cuando sucede alguna noticia especialmente relevante en el mundo de la economía, los medios de comunicación suelen recurrir a una figura muy icónica para ilustrar sus portadas: los bróker o corredores de bolsa. Son las personas que podemos ver trabajando en las bolsas de valores de todo el mundo y que siempre aparecen atendiendo a múltiples pantallas a la vez. Su función es la de realizar la compraventa de instrumentos financieros —tales como acciones— y son una de las claves que mantienen en marcha los mercados financieros mundiales. Son, en definitiva, los intermediarios entre quienes desean vender y quienes buscan comprar. El suyo es un trabajo que se ha ido automatizando con la implementación de las tecnologías de la información y la comunicación, de tal modo que hoy en día es poco frecuente encontrar una bolsa de valores en la que se sucedan los cinematográficos episodios de venta y compra de acciones, todo ello teléfono en mano o a viva voz. De la misma forma, con el paso de los años, la figura del bróker se ha ido dividiendo en diferentes especialidades y una de ellas es, precisamente, la de bróker ciego.Como intermediario, el bróker gestiona la compraventa de acciones, bonos, materias primas y, en definitiva, todo aquello con lo que se opera dentro de los mercados financieros mundiales. Así, la principal característica del bróker ciego es que las operaciones las realiza manteniendo el anonimato del comprador y el vendedor. Más allá de ese punto, la compraventa se realiza de manera habitual, siendo el vendedor quien fija el precio al que quiere vender sus acciones —por citar un ejemplo conocido— y el comprador establece cuánto está dispuesto a pagar por ellas. En todo este proceso, el bróker ejerce sencillamente de facilitador, ya que él es quien está autorizado por ley a comprar y vender directamente dentro del mercado financiero. Es importante señalar que, aunque el comprador y el vendedor desconozcan la identidad del otro, continúan teniendo acceso a toda la información relacionada con su operación, que está estipulada por ley. En cuanto a su ámbito de actuación, en la actualidad, los brókers ciegos operan principalmente en el mercado de deuda pública anotada, en donde se negocian desde bonos y obligaciones hasta letras del Tesoro (la deuda pública que las administraciones estatales y autonómicas emiten para financiarse en los mercados financieros).En principio, cualquier persona que lo desee puede convertirse en bróker o corredor de bolsa, aunque el proceso para obtener la licencia no es nada sencillo. Para operar en bolsa es necesario superar el examen oficial de Licencia de Operador de SIBE, una prueba que repasa al completo el funcionamiento de los mercados financieros y que va desde la legislación vigente hasta los diferentes productos con los que se operan en las bolsas de todo el mundo.

INNOVACIÓN