25 Marzo, 2020

RETO 14: convertir un obstáculo en una oportunidad.

Aunque los Juegos de Tokio hayan sido aplazados hasta 2021, en CaixaBank seguimos con nuestros inconformistas del deporte, ahora más que nunca, para apoyarles en la consecución de sus logros y darles la visibilidad que merecen. Por eso el reto 14: “Convertir un obstáculo en una oportunidad” tiene como protagonista a Desirée Vila, una deportista que no sólo es una atleta de élite sino una inspiración sobre cómo afrontar una situación difícil y hacer de ella un revulsivo para seguir adelante con más fuerza si cabe. Con 16 años sufrió una fractura de tibia y peroné mientras se entrenaba para el Europeo de gimnasia acrobática. Tras la lesión, una negligencia médica derivó en la amputación de su pierna derecha. Pero eso no consiguió pararla, 6 años después Desirée Vila se ha convertido en una promesa del atletismo paralímpico, donde destaca especialmente en el salto de longitud. Y es que como ella dice: “Lo único Incurable son las ganas de vivir”. Esta frase, que lleva tatuada en su pierna ortopédica, no sólo es el título de su libro, sino su lema de vida. A través de la historia personal de una de nuestras inconformistas del deporte, como Desirée, queremos dar a conocer cómo nuestros atletas han convertido lo que a priori puede parecer un obstáculo en una oportunidad de superación y una puerta abierta a nuevos retos y posibilidades. La superación, es uno de los valores clave de los inconformistas del deporte y desde CaixaBank queremos hacerlo visible para inspirar a todos. En la entrevista, además, Desirée nos da a conocer cómo funciona el mundo de las prótesis para nuestros atletas de élite. ¿Sabías que puede controlar su rodilla a través del móvil o que tiene diferentes modelos de pierna según su uso? Desirée nos cuenta cómo las diseña o cómo las programa desde su móvil para conseguir el máximo rendimiento de éstas y que no sea un hándicap para alcanzar sus marcas y retos sobre la pista.   NOTA: La entrevista fue realizada unos días antes de la situación de confinamiento actual. Ahora, Desirée, como el resto de atletas paralímpicos, sigue entrenando desde casa, donde cumple con el confinamiento establecido.

CORPORATIVO
19 Marzo, 2020

Niños y pantallas: una visión didáctica de su uso

La evolución tecnológica es vertiginosa. Cada dos por tres aparece alguna novedad que, en muy poco tiempo, integramos en nuestro día a día. La cuestión es que la tecnología se incorpora a nuestras vidas a tal velocidad, que nos vemos obligados a aprender a utilizarla prácticamente sobre la marcha. Esto es así porque enseguida podemos ver sus ventajas. Sin embargo, sus inconvenientes no nos suelen resultar tan evidentes desde el principio. Algo así es lo que ocurre con los niños y el uso que hacen de las pantallas. Nuestros hijos son pioneros en un territorio inexplorado: el de los dispositivos portátiles, como los teléfonos inteligentes y las tabletas, a los que pueden acceder en cualquier momento y lugar. Sí, nosotros también crecimos con advertencias sobre una excesiva exposición a la televisión o incluso a los videojuegos. Sin embargo, la gran diferencia con nuestros hijos consiste en que, una vez que nosotros salíamos de casa, se acababan la tele y la consola. Ellos tienen a mano nuestro teléfono móvil hasta cuando están en el parque. Esta es la razón por la que vemos a los niños prácticamente en cualquier lugar sentados y quietos, mirando una pantalla. Lógicamente, muchos padres ven las ventajas de que puedan acceder a estos dispositivos: se entretienen fácilmente y entran en contacto con la tecnología de manera natural, algo que les ayudará a la hora de aprender a utilizarla. También se preguntan por los inconvenientes. ¿Cómo les afectará el uso de las pantallas? ¿Qué podemos hacer para que convivan con unos aparatos que están por todas partes? Científicos de todo el mundo buscan respuestas a estas preguntas. Una de las primeras conclusiones que se puede extraer de sus estudios parece ser la siguiente: las pantallas no son buenas o malas, es el uso que hagamos de ellas el que puede hacer que tengan consecuencias positivas o negativas.Los primeros estudios fiables sobre los efectos del uso de las pantallas en los niños arrojan ya algunas advertencias. Entre ellas, algo que muchos padres ya sospechaban: un mayor tiempo de exposición a estos dispositivos tiene efectos negativos en su desarrollo. Esto incluye problemas con la atención, la movilidad, las habilidades interpersonales e incluso el habla. Esto no significa que cualquier exposición de los niños a las pantallas vaya a provocar que tarden más en formar frases complejas o que toleren peor la frustración. La palabra clave aquí es el “exceso”. La directora de una de las últimas investigaciones en este sentido, la psicóloga Mary Sherigan de la Universidad de Calgary, comparaba las pantallas con la comida basura: en pequeñas dosis no es tan mala, pero en exceso tiene consecuencias. El estudio de la Universidad de Calgary explica cómo el desarrollo en los niños se despliega de manera rápida durante los primeros cinco años de vida. Es un momento crítico para su desarrollo. Entonces, ese desarrollo se puede ver lastrado por el uso de pantallas. Si el niño está sentado viendo vídeos en una tableta, se perderá grandes oportunidades para practicar y dominar sus habilidades interpersonales, motoras y de comunicación. Es decir: mientras atienda a la pantalla, no se estará relacionando con otras personas o corriendo detrás de un balón. Además, estar expuestos durante mucho tiempo a estímulos constantes y potentes como los que ofrecen muchos de los contenidos que ven los niños puede derivar en problemas de atención. El mundo no es tan divertido y rápido como lo que muestra la pantalla del móvil. Por eso, el niño se aburrirá más fácilmente en su vuelta a la vida real, que encontrará lenta y monótona. Entonces, una clase en el colegio se convertirá en un auténtico fastidio, por lo que le costará mucho más concentrarse. También el sueño de los niños es fundamental para su desarrollo y el uso de las pantallas puede entorpecerlo. Otras investigaciones apuntan que, por cada hora que pasan utilizando una tableta, los niños pequeños duermen en torno a 15 minutos menos, mientras que los de mayor edad se pierden unos 26 minutos de sueño. En unas edades en las que se necesita dormir entre 11 y 15 horas cada día, cada minuto de sueño cuenta.Ya sabemos que un uso inadecuado de las pantallas puede afectar al desarrollo del niño. En un mundo en el que las pantallas están por todas partes, ¿cómo podemos hacer para convivir con ellas? La OMS ya ha tomado cartas en el asunto y ha realizado una serie de recomendaciones relacionadas con el uso de las pantallas en niños menores de cinco años. En resumen, la OMS recomienda que los niños menores de dos años no pasen tiempo en actividades sedentarias frente a las pantallas. Es decir: nada de ponerle el móvil al bebé para que se distraiga. En cuanto a los de dos, tres y cuatro años, ese tiempo no debe exceder de una hora y cuanto menos, mejor. Respecto al tiempo que deben pasar realizando alguna actividad física, los bebés de menos de un año deben estar físicamente activos varias veces al día de diferentes formas, especialmente mediante el juego interactivo en el suelo y cuanto más, mejor. Los niños de uno a cuatro años, por su parte, deben pasar al menos 180 minutos realizando diversos tipos de actividad física. En función de la edad, la necesidad de horas de sueño varía y se debe asegurar que se cumplen siguiendo las recomendaciones. Se trata de buscar un equilibrio entre las actividades sedentarias, la actividad física y el sueño. En cuanto a la manera en que los niños deben utilizar las pantallas, como norma general se recomienda que siempre sea de manera controlada. Esto significa que sus padres deben asegurarse de que los contenidos que ven tengan calidad, sean apropiados para ellos y, a poder ser, que contengan elementos interactivos para evitar la pasividad. Para eso, pueden recurrir a la previsualización, controlar mientras los niños ven los contenidos e incluso utilizar herramientas como el control parental. También se recomienda que compartan parte del tiempo frente a la pantalla con ellos, para hablar sobre lo que ven y ampliar información si es necesario. En el caso de los niños mayores, conviene establecer límites razonables de tiempo e incluso horarios y zonas en las que la tecnología no se pueda utilizar, como puede ser durante las comidas o una hora antes de acostarse. Ayudarles en su proceso de alfabetización digital es algo que se debe promover cuanto antes, enseñándoles a ser críticos con lo que ven, a diferenciar entre publicidad y contenido, así como a evitar conductas de riesgo. También lo es dar ejemplo: si ven a sus padres pendientes del móvil a todas horas, difícilmente entenderán que ellos deban cumplir ciertos límites sobre cuándo y cómo usarlas. Los niños siempre van a estar expuestos al uso de pantallas. Enseñarles a utilizarlas correctamente y ayudarles a controlar su exposición puede ser muy beneficioso para su desarrollo. Es cuestión de acompañarlos también en este camino y aportarles el equilibrio necesario. Como en cualquier otro aspecto de su vida.

INNOVACIÓN
10 Marzo, 2020

¿Cuándo va a llegar el 5G a España?

Llevamos años oyendo hablar de él, y ha sido el protagonista de las dos últimas ediciones del Mobile World Congress, pero aún está dando sus primeros pasos en España. Nos referimos a la quinta generación de comunicaciones inalámbricas, el 5G, que va a permitir la navegación a una velocidad tan alta que el uso de los dispositivos móviles va a ser totalmente distinto. Su implantación se ha prolongado más de lo inicialmente anunciado, básicamente por las dificultades de las operadoras de telecomunicaciones de asegurarse el retorno de las inversiones multimillonarias que exige, pues es necesario multiplicar el número de antenas de telefonía móvil desplegadas en el territorio. Los datos en 2G permitieron cargar las páginas web relativamente básicas de manera eficaz desde cualquier teléfono móvil. Luego apareció el 3G, que, entre otras cosas, contribuyó al auge de los podcasts: la descarga de programas de audio por Internet resolvió los problemas de usabilidad asociados con la transferencia de MP3. En la actualidad, el 4G/LTE hace que la velocidad de descarga del vídeo en el móvil sea tolerable y nos brinda los primeros atisbos de lo que está por llegar: el consumo masivo de la realidad aumentada y virtual, y la conexión de distintos dispositivos, lo que llamamos el Internet of Things (IoT). El 5G es la quinta generación de las tecnologías y estándares de comunicación inalámbrica, un desarrollo o evolución del actual 4G/LTE. El estándar oficial del 5G ya ha sido aprobado, y promete ser entre 10 y 20 veces más rápido que las actuales conexiones móviles. Se espera que la tasa de datos sea de 10 a 100 veces mejor que las actuales redes 4G, 4g+ o LTE. La velocidad máxima que el 5G será capaz de ofrecernos estaría rondando los 10 Gbps, superior a la que hoy ofrece la fibra óptica. Para hacernos una idea, el 5G permitirá cargar vídeos en Ultra HD o modelos en 3D en pocos segundos. También ofrecerá la posibilidad de tener más dispositivos conectados simultáneamente, concretamente hasta 100 dispositivos a la vez por celda o nodo en un metro cuadrado. Se trata de un salto cualitativo que vinculará a las personas con todo aquello que les rodea. Un escenario para esta característica sería, por ejemplo, el de un estadio deportivo, donde miles de personas podrían interactuar simultáneamente con cualquier evento que se desarrolle en vivo a través de sus teléfonos móviles. Finalmente, otra de las ventajas del 5G es que conseguirá reducir el consumo energético en un 90%, lo que permitirá una mayor autonomía de las baterías con la misma capacidad.Diversos proyectos de la Unión Europea, como 5GCity, analizan y promueven el impacto social de esta nueva tecnología. Además de mejorar la conectividad y permitir nuevos servicios, el 5G mejorará la calidad de vida de los ciudadanos, por ejemplo, permitiendo el acceso a una sanidad de primera calidad, que posibilitará intervenciones quirúrgicas a distancia minimizando el riesgo. Las ciudades inteligentes, por otro lado, gestionarán de manera más eficiente la circulación de vehículos o la recogida de residuos, e impulsarán medidas pioneras con relación a los servicios sociales o la atención a las personas. Otra importante aplicación del 5G atañe a la protección de datos del usuario. El aumento de la capacidad de la red permite multiplicar la potencia de los nodos locales, de manera que no hace falta transportarlos a una red general para hacer autentificaciones u otras operaciones. Esto limita la vulnerabilidad en el tratamiento de grandes cantidades de datos.El estándar existe, y tanto las operadoras como los fabricantes de móviles empiezan a anunciar su implantación. Los primeros móviles en soportarlo ya han sido presentados, y diversas operadoras ya han puesto en marcha sus ofertas. A juzgar por los anuncios de las operadoras y la puesta en marcha de los proyectos reseñados, parece que el 2020, esta vez sí, el 5G se desplegará definitivamente en España, aunque la consolidación puede tardar todavía un tiempo. ¿Están preparados para disfrutar de la navegación a la velocidad de crucero?

INNOVACIÓN
04 Marzo, 2020

Planificación fiscal: qué es y cómo puede ayudarte

La vida es un mar de planes. Desde los estudios que elegimos hasta el presupuesto que manejamos cada mes, existen muchos aspectos que pueden planificarse para sacarles el mayor rendimiento posible. Y los impuestos, que solemos considerar algo especialmente estático e inamovible, no son una excepción. La planificación fiscal es un concepto bastante desconocido, a pesar de que puede llegar a ofrecer un gran rendimiento. Normalmente asociamos el término planificación con nuestros ingresos, nuestro ahorro o incluso nuestro patrimonio, pero muy pocas veces con los tributos. Es muy habitual prever cuánto vamos a ganar y cuánto vamos a gastar para ajustar nuestra economía familiar y anticiparnos a posibles problemas. Sin embargo, rara vez tenemos en cuenta cómo pueden influir los impuestos en las decisiones que tomamos. De eso precisamente se encarga la planificación fiscal: de conocer a fondo nuestro propio panorama tributario y optimizar su impacto en nuestra economía. Como todos somos susceptibles de beneficiarnos de ella, merece la pena conocer en qué consiste y algunas claves para sacarle el máximo rendimiento. Carmen Jover, Máster en especialización tributaria, profesora de la UPF y formadora del Programa Aula de formación financiera para accionistas de CaixaBank, resume los principales aspectos a tener en cuenta en cuanto a la fiscalidad personal en una nueva entrega de los Aula Talks, una iniciativa de formación, que a través de conferencias y charlas breves, tiene por objetivo ofrecer contenidos sobre economía y finanzas a cargo de ponentes de reconocido prestigio.La palabra «fiscal» suele provocar cierto recelo cuando se aplica a todo lo relativo a los impuestos. Por eso, además de contar en qué consiste la planificación fiscal, es interesante apuntar en qué no consiste. La planificación fiscal no tiene nada que ver con la evasión fiscal. Son dos conceptos totalmente distintos: el primero siempre actúa dentro del marco legal, mientras que el segundo tiene como objetivo evitar el pago de impuestos, haciéndolo de forma ilícita. La planificación fiscal, por su parte, consiste en evaluar la influencia que tienen sobre nuestra economía los impuestos que nos afectan y cómo actuar conforme a ese conocimiento para que su impacto sea el mínimo posible. Todo ello, dentro de la legalidad vigente. Se trata, básicamente, de analizar qué ingresos o bienes tenemos, cuáles son nuestros gastos y decidir qué acciones pueden ayudarnos a optimizar la carga fiscal asociada a los mismos, tanto a corto como a largo plazo.Para conseguir reducir el impacto de los impuestos se utilizan varias herramientas que se engloban en torno a tres grandes objetivos: el diferimiento en el pago de los tributos, el ahorro fiscal y la gestión del riesgo. El primero de ellos nos ayuda a realizar los pagos en el momento que más nos convenga. Se trata de la lógica que existe detrás de productos como los planes de pensiones y los fondos de inversión: nos permiten aplazar el pago de tributos hasta la jubilación o hasta reembolsarnos las ganancias, respectivamente. Si además el tipo marginal del IRPF que nos afecta en el momento de rescatar un plan de pensiones es inferior al que tendríamos que haber afrontado durante esos años, habremos logrado un ahorro fiscal. Una ventaja que también se obtiene con los fondos de inversión, cuya tributación puede —entre otras ventajas— reducir la cantidad a pagar por el Impuesto sobre el Patrimonio. En cuanto a la gestión del riesgo fiscal, se trata de un concepto que se refiere sobre todo a la posibilidad de realizar modificaciones en las normas tributarias e incluso en las distintas interpretaciones de la ley que puedan surgir por parte de las autoridades tributarias y los tribunales. Es importante tenerlo en cuenta, además de valorar con un experto las posibles consecuencias que puedan derivarse de nuestra planificación fiscal.Si conocemos a fondo los impuestos que nos afectan y planificamos por adelantado cada uno de ellos podremos alcanzar un ahorro importante. Básicamente, a las personas físicas residentes en España nos afectan tres impuestos —el de la Renta o IRPF, el Impuesto sobre el Patrimonio y el de Sucesiones y Donaciones—, aunque pueden ser muchos más en función de las circunstancias de cada uno de ellos. Casi todos los tributos son planificables y las acciones que decidamos llevar a cabo pueden afectar tanto a uno como a varios de ellos. Esta es una de las bases de una buena planificación fiscal: es necesario tener en cuenta todos los impuestos que nos afectan y no contemplarlos como compartimentos estancos. Es algo imprescindible para acceder a los beneficios de esta práctica. Se trata de precauciones que deben tenerse en cuenta, por ejemplo, al plantearse una donación en vida. Esta modalidad, afectada por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, presenta fuertes bonificaciones fiscales en algunas comunidades autónomas. Por eso, muchas personas optan por esta figura para ayudar a sus descendientes cuando lo necesitan. Eso sí, existen algunos matices. Por ejemplo, si lo que se dona es un bien inmueble, el donante deberá tributar por la ganancia patrimonial en su IRPF del año siguiente, salvo alguna excepción. Esto no es otra cosa que la diferencia entre el valor de la adquisición del inmueble y el valor que tiene en el momento en que se dona. Especialmente si el inmueble se adquirió hace tiempo, esa diferencia puede significar un importante perjuicio en la declaración de la renta del siguiente ejercicio que conviene prever. También hay que tener en cuenta los territorios que afectan a cada impuesto. Mientras que en las herencias el Impuesto de Sucesiones y Donaciones se liquida en la comunidad autónoma donde reside el fallecido, en las donaciones en vida se hace en la del donatario, salvo en el caso de los inmuebles (tributan allí donde se encuentran). En estos casos, conviene tener en cuenta las bonificaciones y deducciones de cada territorio para tomar las decisiones adecuadas. La constancia en la planificación para optimizar al máximo el pago de impuestos, maximizar las deducciones a que tengamos derecho, así como contar con información exhaustiva y actualizada sobre la actualidad fiscal son otras buenas prácticas que nos ayudarán con nuestra planificación fiscal. La anticipación también es otra clave. En el caso de los impuestos anuales, como el IRPF o el de Patrimonio, lo mejor es estudiar con antelación cada ejercicio y decidir las acciones oportunas, y no esperar al final del mismo para tratar de efectuar correcciones de manera apresurada. En definitiva, lo más inteligente siempre es planificar. También con los impuestos.

CORPORATIVO