05 Agosto, 2019

“Disponer de un dron subacuático permite hacer inspecciones que antes podían ser muy peligrosas.”

Entrevista a Roy Petter Dyrdahl Torgersen, CEO de Nido Robotics, empresa ganadora de los Premios EmprendedorXXI en Murcia.“Los vehículos submarinos que se suelen usar a nivel industrial requieren de entre 4 y 8 personas para manejarlos, tienen un tamaño y peso enorme y su precio supera el medio millón de euros.”Nido Robotics nació en 2016 después de que su CEO, Roy Petter Dyrdahl Torgersen, regresase de una complicada expedición de rescate en Papúa Nueva-Guinea. De esa experiencia germinó la idea de crear vehículos submarinos teledirigidos (ROVs) asequibles, ligeros y fáciles de manejar, que ayudaran a los buzos en operaciones de rescate en  zonas de difícil acceso, profundidad y visibilidad. Desde entonces, la empresa ha crecido y las soluciones que ofrece se han multiplicado exponencialmente. Su sistema de ROVs es intuitivo y adaptable a las necesidades de cualquier compañía que lo solicite. Con una visión de negocio global, Nido Robotics desembarcará próximamente en América Latina abriendo su primera filial en Chile y cimentando su expansión internacional. La empresa ha sido galardonada recientemente con uno de los Premios EmprendedorXXI.¿Por qué históricamente se ha utilizado tan poco este tipo de robótica para actividades submarinas? Principalmente, porque no existían ROVs de tamaño reducido y bajo coste. Los vehículos submarinos que se suelen usar a nivel industrial requieren de entre 4 y 8 personas para manejarlos, tienen un tamaño y peso enorme y su precio supera el medio millón de euros. Todo eso ha llevado a que sea complicado extender su uso hasta que han aparecido otras opciones, como la que ofrecemos en Nido Robotics. ¿Cómo habéis logrado reducir los costes en materiales y equipo humano para hacer esta tecnología más accesible a las empresas? No solo diseñamos nuestros productos, sino que también los fabricamos. No obstante, algunas piezas y componentes los compramos (como motores, por ejemplo) porque es mucho más rentable y lógico; no merece la pena dedicar tiempo a fabricar algo que ya existe. Además, disponemos de un modelo de vehículo que se puede vender desmontado (si así lo solicita el comprador) y él mismo puede ensamblarlo. Todo eso nos ayuda a reducir costes y, por tanto, nos permite tener una oferta adaptada a todo tipo de bolsillos. ¿Cuáles son las innovaciones que ofrecen vuestros drones subacuáticos respecto a otros modelos ya existentes? Nuestros ROVs poseen unas características muy concretas que los diferencian de otros que hay en el mercado: su fácil manejo, su reducido tamaño y bajo peso, la calidad de sus imágenes, su versatilidad y su precio. Los vehículos fabricados por Nido Robotics se controlan a través de un mando, muy parecido al de una video consola, de manera que su uso sea muy intuitivo para todo tipo de usuarios. Incluso hemos visto a niños de 6 o 7 años que, en unos pocos minutos, se han convertido en pilotos de ROVs fenomenales. Hasta la fecha, la mayoría de ROVs que estaban en el mercado eran muy grandes y pesados, lo que dificultaba su transporte y, en general, hacía muy complicado su uso. Actualmente tenemos dos modelos en el mercado, el Sibiu Nano, de 5kg, y el Sibiu Pro, de 15kg. ¿Qué beneficios tiene el uso de estos dispositivos? Solemos decir que el mayor beneficio es para las personas. Allá donde no sea necesario sumergir a una persona, siempre estaremos cuidando una vida. El trabajo submarino siempre entraña ciertos riesgos para el buzo, que se pueden evitar.  Esto no quiere decir que los buzos vayan a desaparecer o que les pueda sustituir un dron, ni mucho menos. Disponer de un ROV te permite hacer inspecciones que realmente pueden ser muy peligrosas, o incluso llegar a lugares en los que una persona correría peligro, sin la necesidad de que así sea. Por otro lado, los vehículos submarinos teledirigidos alcanzan grandes profundidades, mucho más allá de lo que llegaría una persona. En concreto, nuestro Sibiu Nano puede llegar a los 100 metros y el Sibiu Pro hasta los 300. Además, son muy útiles para todo aquel que trabaje en el mar: científicos, servicios de seguridad, puertos, etc. ¿Qué utilidad pueden tener vuestros drones subacuáticos a control remoto en operaciones de rescate? ¿Cómo pueden ayudar a salvar vidas? El reducido tamaño y peso del Sibiu Nano permite introducirlo en espacios a los que antes no se llegaba.  Asimismo, el hecho de que incorpore cámaras y otras herramientas y de que se pueda sumergir hasta 100 metros, permite llegar a zonas donde una persona no podría o estaría poniendo su vida en peligro.  Por ejemplo, en el interior de un pozo, como sucedió hace unas semanas durante las labores de búsqueda de un desaparecido en Sierra Espuña. Participamos de manera voluntaria en las labores de búsqueda de un chico que se creía que podía haber caído en algún pozo de nieve. Por desgracia, no le encontramos en ninguno de los pozos inspeccionados y sigue desaparecido.¿Cómo funcionan vuestros drones? Nuestros productos se caracterizan por ser de muy fácil manejo gracias a un nuevo sistema intuitivo que permite dirigir los vehículos desde la superficie, y visualizar su trabajo a través de una pantalla. Los sensores instalados en nuestros ROVs permiten recoger datos y mostrarlos en tiempo real, como por ejemplo la profundidad de la zona o la temperatura. ¿Qué es el sistema “envirosense”? “Envirosense” es un sistema que desarrollamos a petición de uno de nuestros clientes, un centro de investigación científica que necesitaba recopilar algunos datos extra, además de los que ofrece el Sibiu por defecto. Creamos este sistema que recoge información específica sobre el PH del agua y hace que los datos lleguen de manera automática al ordenador que está conectado al vehículo. En general, lo más interesante de todos nuestros productos es que se pueden personalizar según las necesidades del cliente. ¿Cuáles son vuestras expectativas de crecimiento? Nuestro principal objetivo es seguir democratizando el acceso a la tecnología submarina. Este año abriremos una filial en Chile, un mercado muy importante para la industria salmonera que hay en el sur del país. La nueva filial será nuestro hub logístico en América Latina. Además, desarrollaremos la red de partners a nivel internacional, y esperamos sacar varios nuevos productos. Nuestra visión o “Big Hairy Audacious Goal” (BHAG) a medio plazo es convertir la empresa en líder mundial de la robótica submarina y entrar en otros campos de la robótica. ¿Cómo veis el futuro de la robótica submarina? La robótica subacuática existe desde los años 60, aunque históricamente solo ha estado al alcance de sectores muy específicos, como el militar o el energético, y de unas pocas personas privilegiadas como James Cameron. En las últimas décadas han aparecido algunos fabricantes de mini y micro-ROVs, que es nuestro nicho actual, pero todavía eran demasiado costosos para la inmensa mayoría de empresas. En España no hay ningún fabricante que desarrolle este tipo de productos y, en Europa, solo existe uno en Noruega y su orientación es más B2C. La principal competencia viene de Estados Unidos y Canadá pero, en general, es un sector bastante atomizado y muy tradicional. A nivel de producto, estamos convencidos de que tenemos la oferta más versátil y accesible en el mercado global, el mejor “price-performance ratio”. ¿Qué fue lo que te empujó a emprender y qué te ha aportado? Siempre he sido una persona emprendedora, muy inquieta. Siempre me ha gustado aprender, de hecho lo sigo haciendo cada día. Nido Robotics no ha sido más que el resultado de llevar a la práctica mis inquietudes. Hay quien sueña con tener un trabajo fijo y unas rutinas diarias que le permitan tener una vida tranquila. A mí me gusta la emoción de saber que cada día será diferente y me apasiona enfrentarme a retos y poder superarlos. Aunque no creo que haga nada distinto de otros emprendedores, sí puedo decir que lo disfruto mucho.

CORPORATIVO
02 Agosto, 2019

Qué es el tethering o cómo sacarle el máximo partido a tu conexión 4G

Los teléfonos móviles disponen de una función que les permite convertirse en puntos de acceso a internet para todo tipo de dispositivosImagina que estás de viaje por trabajo y que el medio de transporte que has escogido –bus o tren, por ejemplo– no dispone de conexión wifi o la que proporciona es lenta y funciona realmente mal. Pero claro, tú necesitas trabajar con tu ordenador portátil y dejar enviados esos correos que no pueden esperar. ¿Cómo lo haces? La solución pasa por el tethering, un término anglosajón que hace referencia a la capacidad de nuestro teléfono móvil para compartir su red de datos con otros dispositivos. Veamos cómo funciona esta opción, una desconocida para muchos usuarios y una auténtica salvavidas en momentos de necesidad.Cuando hacemos tethering con el móvil en realidad estamos convirtiendo el dispositivo en un punto de acceso a internet, una especie de router improvisado al que se pueden conectar todo tipo de terminales, desde otros teléfonos hasta ordenadores portátiles. En concreto, existen tres tipos de tethering que podemos hacer a través del móvil: conexión por Bluetooth, conexión por USB y conexión wifi; es precisamente esta última la más útil y sencilla de realizar, por lo que nos centraremos en ella para explicar cómo activarla.Decíamos que la opción de conexión wifi es la más sencilla de realizar ya que no requiere instalar ninguna aplicación ni llevar encima cable USB. En el caso de los teléfonos con el sistema operativo Android, lo único que hay que hacer es acudir al menú de ajustes y, en el apartado de redes o conexiones, buscar la opción denominada «zona wifi/compartir conexión». Listo, es así de sencillo, pero atención, porque puede que diferentes versiones de Android denominen de una manera diferente esta opción, pero lo habitual es que siempre se encuentre en el apartado de conexiones de red. Si tu teléfono móvil es iPhone la opción de tethering se encuentra también en la zona de ajustes y se denomina «Compartir internet». Por cierto, no busques en tu teléfono la palabra tethering porque no la encontrarás, al ser un término más técnico que comercial o para usuarios.A la hora de convertir nuestro teléfono en un punto de acceso a internet tenemos que recordar que cualquier dispositivo ajeno se podrá conectar a él, usando datos, por lo que es imprescindible establecer una contraseña para proteger el acceso. Habitualmente los dispositivos tienen una contraseña genérica del tipo «1234», por lo que es muy recomendable cambiarla la primera vez que vayamos a utilizarla. Aunque, en realidad, la medida de seguridad más importante que tienes que recordar a la hora de usar el tethering en tu móvil es cuidar el consumo de datos; navegar por internet o ver vídeos en un portátil mientras estamos conectados a través del 4G del móvil puede consumir rápidamente nuestra tarifa de datos, ya que las páginas que visitemos no estarán optimizadas para móvil.

INNOVACIÓN
31 Julio, 2019

“Tracer devuelve el poder y el control de las entradas a sus propietarios”

Tras años trabajando en empresas de reventa de entradas, el actual equipo de Tracer detectó que la reventa de entradas no aportaba valor ni a los organizadores ni a los compradores y, a partir de una base tecnológica, decidió enfrentarse al problema y dar transparencia a este mercado. Hoy en día, Tracer cuenta con un equipo internacional que opera en 15 países. Entrevistamos a Alberto Martínez, general manager y cofundador de Tracer, para conocer mejor el proyecto. ¿Qué ha supuesto para vuestra empresa ganar uno de los Premios EmprendedorXXI? Para nuestra empresa ha supuesto un salto, tanto por el reconocimiento público de un proyecto en el que llevamos trabajando mucho tiempo, como por la oportunidad de trabajar junto a CaixaBank. Creo que ambas cosas son realmente importantes para nuestro crecimiento empresarial y que, de alguna manera, empujan y hacen más fuerte todo lo que ya estaba creado. La idea de crear Tracer surge de una experiencia laboral previa en empresas de ticketing (reventa de entradas). ¿Qué problemas y situaciones de mala praxis detectasteis en su modo de actuación para decidiros a crear vuestra propia compañía? Efectivamente, parte del equipo de Tracer viene de otras empresas de reventa de entradas. Esta es una de las razones por las que desarrollamos el Smart Ticket: nos dimos cuenta que la reventa es ineficiente, porque se beneficia del mercado del que forma parte, pero no le aporta ningún valor. Nos encontramos desde problemas con clientes que veían que habían pagado un sobreprecio desorbitado, y se sentían engañados, hasta otros relacionados con la autenticidad de las entradas. Es un negocio centrado en hacer dinero a costa del perjuicio de las personas que acuden a estos eventos en directo y también de los organizadores, que ven como el precio que ellos ponen y la parte que se llevan es ínfima si comparamos con lo que pueden llevarse las empresas de reventa. ¿Con qué objetivo nace Tracer y en qué se diferencia de otras compañías dedicadas al ticketing? Tracer nace con el objetivo de devolver el poder y el control de las entradas a los verdaderos propietarios. Nosotros somos una empresa tecnológica, y eso es una gran diferencia respecto a otras del sector, que sigue siendo muy tradicional en aspectos básicos pero claves como, por ejemplo, la recogida de datos. Desde Tracer hemos apostado por la transparencia, por trabajar codo con codo con los organizadores de los eventos para así crear el mejor sistema de venta de entradas adaptado a sus necesidades y a su público. Tracer ofrece al usuario sus servicios a través de dos canales: Smart Ticket y HelloTickets. ¿En qué consisten? ¿Cuáles son sus ventajas para los fans, los organizadores y los artistas? El Smart Ticket usa toda nuestra tecnología para meterse en el móvil del usuario en forma de QR dinámico, y permite a los organizadores controlar el flujo completo de compra de entradas. Gracias a diferentes filtros, el Smart Ticket impide la reventa de esas entradas o la permite siguiendo en todo momento las reglas del organizador. Esta es la verdadera novedad desde el punto de vista tecnológico. Por lo que respecta a HelloTicket, es nuestra plataforma global de venta de entradas, que se encuentra ya en funcionamiento y que supone un canal de distribución inmenso para cualquier evento. Los fans de Italia pueden comprar entradas para un festival en España y hacerlo de forma absolutamente local. Para los organizadores y artistas es una cuestión de exposición: llegarán a millones de potenciales asistentes. ¿Qué papel fundamental juegan los smartphones en vuestro sistema? El smartphone es la herramienta sobre la que se apoya el Smart Ticket. Actualmente los teléfonos inteligentes forman parte de nosotros como una parte más del cuerpo. ¿Por qué no aprovecharnos de eso para simplificar las cosas? El Smart Ticket vive en nuestro teléfono y eso es lo que lo hace más seguro, porque cada entrada irá asociada a un dispositivo. ¿Cómo habéis conseguido frenar el fraude en la venta de entradas con vuestra propuesta? Evitar el fraude al 100% es una misión realmente complicada, pero hemos conseguido dar con varios puntos que van a hacerlo prácticamente imposible: el Smart Ticket no es estático, de manera que no sirven las capturas de pantalla, va asociado a un dispositivo y para transferir la entrada hemos creado un método que obliga que ambas personas estén o bien juntas o bien en contacto directo, de manera que la compra de centenares de entradas para revenderlas a desconocidos no podría llevarse a cabo de forma sistemática. ¿Qué ventajas ofrece la tecnología blockchain para Smart Ticket? Blockchain es el sistema en el cual nosotros volcamos esa información recogida en el Smart Ticket, de manera que nos asegura que cada transacción quede grabada y esa información no pueda ser alterada sin permiso y conocimiento de los organizadores de los eventos.¿Qué es y en qué puede ayudar al usuario y a los organizadores de eventos vuestra API? Nuestra API estandariza miles de eventos de centenares de proveedores locales en diferentes partes del mundo. Esto significa que, con una sola conexión, las empresas pueden acceder a una gran cantidad de eventos en cualquier parte sin necesidad de preocuparse por hacer las integraciones con cada proveedor. Para el usuario significa tener una amplia selección de actividades y eventos en una sola página, con la comodidad que eso supone, y para los organizadores, la posibilidad de que sus eventos estén a disposición de múltiples canales de venta. ¿De dónde surge vuestra vocación internacional? ¿En cuántos países estáis presentes en la actualidad? Somos un equipo internacional y tenemos una visión global del mercado. Para nosotros sería imposible pensar solo en un país en el que desarrollar una idea, porque precisamente fue concebida para ser transversal y ayudar a que las fronteras desaparezcan, tanto para los usuarios que viajan y se mueven en busca de experiencias únicas, como para los organizadores de eventos que encuentran clientes mucho más allá de sus países de origen. Ahora mismo estamos en España, Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Holanda, México, Brasil, Argentina, Colombia y Estados Unidos. ¿Por qué es tan importante ofrecer el servicio en el idioma del usuario? Primero, por la vocación de ponerle las cosas fáciles al cliente que compra y, segundo, porque es nuestra manera de posicionarnos en los países en los que estamos. Google muestra antes las páginas en el idioma en el que se está haciendo la búsqueda. ¿Cuáles son vuestros próximos proyectos? Ahora mismo estamos desarrollando el Smart Ticket para equipos deportivos concretos y trabajando duro para que la próxima temporada sea una realidad. Con Hellotickets, estamos a punto de lanzar 8.000 experiencias en más de 50 destinos, que se suman a todo nuestro inventario anterior. ¿Qué os ha aportado, a nivel personal y profesional, vuestra experiencia como emprendedores? Emprender es un aprendizaje constante y creo que a nivel profesional contribuye a que busques siempre el máximo esfuerzo con los mínimos recursos, que eso es algo que en las start-ups sabemos hacer muy bien. A nivel personal, es una exigencia constante y es cierto que acaba formando parte de tu vida hasta un punto del que no es fácil desconectar. Pero, al mismo tiempo, te aporta la satisfacción de estar trabajando en una cosa en la que crees y que ves crecer. ¿Por qué pensáis que una persona debe arriesgarse a emprender su propio negocio? Desde mi punto de vista, es una forma de crecimiento personal y laboral. Emprender aporta valor al sector del que formas parte, es la capacidad de generar empleo, de llevar a cabo una idea que está en tu cabeza y que es capaz de transformarse en algo tangible. ¿Cómo ves el mapa del emprendimiento en España? Creo que, en nuestro país, en los últimos años han nacido grandes empresas que evolucionaron desde start-ups muy pequeñas. Eso demuestra que hay algo que está cambiando y de que hay profesionales con inquietudes y con aptitudes, capaces y valientes, para emprender y dar forma a sus proyectos. Además, este tipo de premios y otras iniciativas de empresas más grandes o de entidades bancarias incentivan enormemente el desarrollo de ideas y son, muchas veces, el punto de inflexión necesario para que el crecimiento se convierta en una realidad.

CORPORATIVO
30 Julio, 2019

Marco Polo, el comerciante que nos hizo soñar con las maravillas del Lejano Oriente

La antigua Ruta de la Seda aprovechada por la familia Polo se reivindica hoy como uno de los corredores comerciales clave para el futuro económico del bloque euroasiático Vivimos en un mundo globalizado en el que compramos artículos de manera cotidiana en países tan lejanos como Corea o China. Nos parece lo más normal e incluso, en muchas ocasiones, económico. Tal vez esto sea vivir en el futuro, uno que ni los más optimistas emprendedores de hace cientos de años podrían haber imaginado. Ni siquiera Marco Polo, un viajero y comerciante cuya historia va a caballo entre la realidad y la fantasía. Son muchas las vivencias que nos legó este veneciano, pero nosotros nos quedamos con su aportación más importante: hizo que las potencias occidentales de su época soñaran con las maravillas que aguardaban en el Lejano Oriente. Y qué maravillas…Sobre la figura de Marco Polo ha existido siempre un halo de misticismo y épica propio de los grandes aventureros. Sabemos que nació en la República de Venecia en 1254 y que falleció 69 años después allí mismo, convertido en un mercader de éxito y con gran influencia política. En el camino, este hijo de comerciantes pasó varias décadas viajando por Oriente y acumulando unas experiencias que a su regreso volcaría en el conocido como Libro de las maravillas –que escribió Rustichello de Pisa, a quien se dice que conoció en la cárcel–. En ese libro Marco Polo cuenta cómo con apenas 17 años su padre y su tío se lo llevarían de viaje para visitar las actuales Israel, Armenia, Georgia, Persia, Afganistán, China y Mongolia. Sería en esos dos últimos países donde el veneciano pasaría más tiempo, bajo la protección y al servicio de Kublai Kan, líder del imperio mongol y primer emperador chino de la dinastía Yuan. Gracias al soberano, Marco Polo pudo convertirse en un auténtico sociólogo que estudió tradiciones, formas de gobierno, métodos artesanales… Pero sobre todo y como buen mercader, Marco Polo se fijó en cómo las gentes comerciaban en aquel rincón del mundo. Las mercancías más apreciadas, las distancias entre unos puntos comerciales y otros, las costumbres a la hora de cerrar tratos e incluso el tipo de dinero que se utilizaba en China, todo quedó registrado por Marco Polo. De hecho, este último punto es uno de los que más sorprendió al viajero porque, en una época en la que Europa manejaba sus finanzas a través del acuño de monedas, en Oriente ya utilizaban el papel moneda. Esto era una auténtica revolución, porque hasta ese momento la moneda con la que se realizaba cualquier transacción tenía valor intrínseco –oro, plata o cualquiera que fuera el material con el que estuviera fabricada–; pero no era el caso del papel, que tan solo tenía el valor que las autoridades le habían otorgado. Exactamente lo que hoy ocurre con nuestra propia moneda. Así que el Libro de las maravillas es un volumen a medio camino entre un tratado comercial y una guía de viajes, todo ello salpimentado con la descripción de ciudades maravillosas y costumbres extrañas a ojos occidentales. En su época esta obra parecía tan fantástica que muchos contemporáneos de Marco Polo pusieron en duda la veracidad de lo narrado, como que el comerciante fuera nombrado gobernador de una provincia china, por ejemplo. Una duda lógica que ha acompañado a la figura de Marco Polo pero que no enturbia uno de sus legados más importantes: ayudar a despertar el interés de las sociedades occidentales por aquellas lejanas tierras y reivindicar la importancia del comercio con potencias extranjeras –que hoy consideramos clave–. Y Marco Polo sabía exactamente cómo hacerlo: a través de la Ruta de la Seda. Recordemos que en el siglo XIII la Ruta de la Seda era uno de los principales cordones umbilicales que unían dos mundos muy desconectados el uno del otro: las naciones del Mediterráneo –europeas y árabes– con la India, Persia, China y Mongolia. Esta ruta, clave para entender la economía global del momento, se consideraba relativamente segura en una época en la que cualquier viaje era largo, tedioso y potencialmente peligroso. Así que no es de extrañar que la próspera República de Venecia y sus comerciantes la aprovecharan para visitar los exóticos países más allá del Mediterráneo. Marco Polo pasaría sus últimos años convertido en un mercader reputado y siendo miembro del Gran Consejo de la República de Venecia. Pero sobre todo, quedaría en el imaginario colectivo como representante de las riquezas y exóticas posibilidades que aguardaban a quienes se atrevieran a iniciar el largo viaje hasta el confín del mundo.Para China, ese confín del mundo lo representa Europa Occidental y concretamente España. Cuando en 2013 el presidente chino Xi Jinping presentó al mundo uno de los planes comerciales más ambiciosos del siglo XXI, lo que hizo fue resucitar parte de la historia que ha unido al bloque occidental y oriental durante los últimos 2000 años. La Iniciativa del Cinturón y la Nueva Ruta de la Seda –OBOR, del inglés «One Belt, One Road»– creará corredores comerciales por tierra y mar que unirán China y el extremo sur de Europa en un proyecto sin precedentes. Hablamos de una Ruta de la Seda ferroviaria de más de 13 000 kilómetros de extensión, los que separan Wiyu, en la costa oriental china, y Madrid. En paralelo, una ruta marítima que bordeará todo el extremo sur de Asia aprovechará el Canal de Suez para llevar por barco productos asiáticos directamente al corazón del continente europeo, y viceversa. Cuando la ruta esté completada, no solo se habrán conectado dos de los bloques económicos más importantes del mundo, sino que se habrá hecho realidad un sueño comercial a la altura de la ambición del propio Marco Polo.

CORPORATIVO
25 Julio, 2019

Turista nacional vs. internacional: así viajamos por España

Una familia española visita un destino de playa en la Costa del Sol. Allí, se cruza con otra familia extranjera por el paseo marítimo. Todos pasean tranquilamente. Los niños corren y juegan, mientras los padres se toman un helado y disfrutan de la brisa del mar. En apariencia, pocos factores hay que puedan diferenciar a ambos grupos. Sin embargo, los datos nos dicen que existen disparidades en su manera de viajar, alojarse y permanecer en el lugar. Para empezar, es probable que la familia española haya reservado un fin de semana largo para esta escapada. Por su parte, la extranjera aprovechará el viaje para ir a la playa durante una semana entera. Además, es más probable ver a la familia española por el paseo marítimo en cualquier época del año que a la extranjera. Estas son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del último Informe Sectorial sobre Turismo elaborado por CaixaBank Research. Entre otras cuestiones, este estudio analiza la evolución del turismo en España en los últimos años y señala las principales diferencias entre los turistas nacionales y los internacionales.Cuando se trata de viajar a lo largo de todo el año, los turistas nacionales destacan sobre los internacionales. El informe de CaixaBank Research señala la estacionalidad como la primera diferencia destacable entre ambos grupos. Eso sí, esta disparidad a la hora de elegir épocas del año para visitar algún lugar de España es cada vez menor. La estacionalidad del turismo es un factor con una gran influencia sobre la sostenibilidad del sector turístico y del mercado de trabajo. Que los turistas nacionales repartan sus viajes más a lo largo del año supone mayor estabilidad laboral. Esto se debe a que una alta estacionalidad tiende a favorecer los contratos puntuales para cubrir picos de actividad. Precisamente en España, la contratación temporal alcanza el 25,9% del total. Es la cuota más elevada de la Unión Europea. Sin embargo, la estacionalidad del turismo nacional ha aumentado progresivamente a lo largo de los últimos años. Concretamente, la contratación de viajes de residentes entre junio y septiembre –es decir, en temporada estival– pasó de una cuota del 36% en 2011 al 41% registrado en 2018, según el estudio de CaixaBank Research. El turismo internacional, por su parte, no experimentó ese aumento de la estacionalidad. De esta manera, las diferencias con el turismo nacional en lo referente a este concepto se han reducido. El informe apunta que, en 2018, la estacionalidad de los visitantes foráneos solo era cuatro puntos porcentuales mayor que la de los residentes.El informe de CaixaBank Research también incide en otra diferencia importante entre turistas nacionales e internacionales: la duración media de sus viajes. Los residentes viajan más a menudo, pero realizan estancias más cortas que los foráneos. La estancia media para los turistas nacionales es de 3,7 días, por los 7,4 días que pasan en España los que proceden de fuera de sus fronteras. Mientras el hecho de que los turistas nacionales viajen más asiduamente es positivo para el empleo en el sector, que sus viajes duren menos repercute en el gasto que realizan por viaje, que es menor que el de los internacionales. En concreto, los turistas residentes gastan unos 174 euros por viaje. Los foráneos multiplican esa cantidad hasta alcanzar los 1086 euros.Una posible explicación al hecho de que los turistas internacionales inviertan más dinero en sus viajes es, precisamente, que sus estancias son más largas. Sin embargo, el estudio de CaixaBank Research también apunta diferencias en el gasto diario que realizan frente a los residentes. En concreto, el informe desvela que los turistas extranjeros gastan unos 146 euros al día, frente a los 48 de los nacionales. El mayor gasto que realizan en sus desplazamientos los visitantes internacionales explica en gran medida esta disparidad: invierten una media de 29,6 euros diarios en este concepto, frente a los 10,9 de los residentes. Con todo, también invierten más dinero en alojamiento (31,2 euros cada día frente a los 11,7 euros de los nacionales) y manutención (9,4 euros más cada día que los residentes). La explicación a esto último hay que buscarla, en parte, a la forma de alojarse que tienen unos y otros. Como existe una mayor proporción de turistas internacionales que se alojan en hoteles, también tienden a gastar más en estos conceptos. De hecho, al comparar el gasto promedio diario de los turistas alojados en hoteles, las diferencias entre nacionales e internacionales se reducen, tal y como refleja el informe. En este sentido, los turistas residentes que se alojan en hoteles gastan unos 111,2 euros diarios frente a los 197 euros que invierten los turistas internacionales en las mismas condiciones.Acorde con esta realidad, el informe señala al tipo de alojamiento y al medio de transporte elegido para llegar a destino como predictores del gasto que realizará el turista nacional durante su estancia. En particular, los turistas residentes que se alojan en hoteles suelen realizar un gasto medio diario que es más del triple del que realizan los que se hospedan en otro tipo de alojamientos. Así, frente a los 111,2 euros diarios de los residentes que se alojan en hotel, los que eligen otros lugares para pernoctar gastan solo 34,5 euros. Se trata de aquellos que deciden alquilar una vivienda, que tienen una en propiedad o que acuden a la de familiares o amigos, entre otras posibilidades. La manera en que viajamos determina en gran medida el funcionamiento del sector turístico, que en 2018 generó el 14% del crecimiento económico del país. Entonces, dio empleo a más de 2,6 millones de personas, tal y como señala la Encuesta de Población Activa. Este año, el informe de CaixaBank Research predice que el número de nuevos ocupados en el sector será de 82.000 personas, un 3,4% más. Un mercado con buenas perspectivas que conviene seguir muy de cerca.

CORPORATIVO