02 Mayo, 2019

¿Nos puede ayudar la inteligencia artificial a detener la desertificación de la península?

Las investigaciones del ingeniero agrónomo Rafael González Perea han creado un modelo que optimiza el consumo de agua y energía en el sector agrícola, un avance que podría ayudar a detener el deterioro del ecosistema | La tesis de González Perea le ha valido para ganar la tercera edición del premio a la mejor tesis doctoral en el sector agroalimentario, otorgada por la Cátedra AgroBank de la Universidad de Lleida. Hace alrededor de 9000 años la zona que hoy conocemos como Sahara no era el mayor desierto del mundo, sino un inmenso vergel que pudo acoger algunas de las más tempranas sociedades de la humanidad. En aquel periodo, la conocida popularmente como Edad de Hielo acababa de terminar y las grandes superficies heladas habían dado paso a extensos prados y lagos; los investigadores creen que en aquel momento, el Sahara era un gran bosque, tal vez selva, repleto de vida. Hoy el Sahara es un lugar completamente diferente. Este radical cambio nos enseña que el clima y la geografía del planeta están en una constante transformación, la cual se ha acelerado como consecuencia del cambio climático producido por la actividad humana y que ya amenaza gravemente nuestra forma de vida. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el ingeniero agrónomo Rafael González Perea? Pues puede que este joven cordobés, reciente ganador de la tercera edición del premio a la mejor tesis doctoral en el sector agroalimentario, que otorga la Cátedra AgroBank de la Universidad de Lleida, tenga una de las claves para evitar que la península ibérica se convierta en el próximo desierto de Europa.Desde la Costa del Sol hasta prácticamente las faldas de las montañas cántabras; desde el Cabo de San Vicente hasta la Costa Brava, esa podría ser la extensión del desierto que durante este siglo se irá expandiendo por toda la península ibérica. No es una exageración, es una proyección de la que se hacen eco cada vez más miembros de la comunidad científica. Algunos estudios, como el del Ministerio del Medio Ambiente, incluso ya ponen un dato sobre la mesa: alrededor del 80 % de la superficie de España está en riesgo de convertirse en desierto. De ahí que investigaciones como la de Rafael González sean claves para paliar los efectos del cambio climático. «Eso no es todo —explica González en una entrevista concedida a CaixaBank—. A eso hay que sumarle que de aquí a 2050, según datos de la FAO, deberíamos aumentar la producción de alimentos entorno a un 50 %. Y si en España no tenemos suficiente suelo para incrementar los cultivos, estamos ante un paradigma bastante negativo». Ante esta perspectiva, el ingeniero agrónomo y el equipo de la Universidad de Córdoba con el que trabaja se han puesto a buscar la manera de trasladar las mejores innovaciones tecnológicas del momento, como el big data y la inteligencia artificial, a la producción agrícola. El objetivo es optimizar la agricultura de regadío sin aumentar la necesidad de superficie cultivable. «Con el big data y la inteligencia artificial lo que intentamos es anteponernos a la demanda que va a tener una comunidad de regantes en 1 o 2 días; así adecuamos la estación de bombeo a ese día, adecuamos la red de distribución a la demanda, evitamos pérdidas en la red…, incluso podemos llegar a contratar a tiempo real la energía para disminuir el consumo». Es la tesis de Rafael González, que se traduce en un uso más racional de los recursos, ahorro de costes, incremento de producción agrícola y otros muchos beneficios derivados del análisis de las necesidades y comportamientos de la comunidad de regantes.Aunque el sector industrial y de servicios parece ser el que más se ha beneficiado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, el mundo agrícola también ha adoptado con entusiasmo las nuevas oportunidades que ofrecen algoritmos y herramientas de análisis de datos masivos. «Se ve, sobre todo, en la numerosa cantidad de foros sobre el tema que ya se están organizando y en el público que acude a ellos». Para Rafael González, ya existe «una gran preocupación porque se sabe o se prevé lo que va a pasar en 20 años». El trabajo de concienciación sobre los efectos del cambio climático, al que todavía le queda mucho recorrido en el conjunto de la sociedad, no ha sido necesario en el sector agrícola. Los profesionales del campo, a todos los niveles, son conscientes de los desafíos que van a llegar en las próximas décadas y por eso ya se están tomando medidas. «En todos los eslabones de la cadena del mundo agro se está intentando utilizar el big data y la inteligencia artificial como una herramienta más». A esas tecnologías se van sumando cada vez más, como el uso de drones para la recogida de datos, una manera muy útil de entender qué está pasando con las cosechas en tiempo real y actuar en consecuencia. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer. «Tenemos que seguir afinando más. Hemos creado un modelo de predicción de demanda de agua a un día a nivel de comunidad de regantes; hemos hecho un modelo de simulación de agricultura en el que somos capaces de predecir el 100 % de los eventos de riego y casi el 90 % del agua que va a utilizar cada agricultor cada día. Ahora estamos intentando predecir no solo en qué día sino en qué momento del día se va a regar».Para España, el sector agrícola es clave como uno de los principales exportadores de alimentos de Europa. De ahí se desprende que el interés y el uso de estas tecnologías «esté creciendo a nivel exponencial. En algunos eslabones cuesta un poco más introducirlo por una cuestión tradicional o cultural, pero lo importante es que la inquietud está ahí y va a crecer muchísimo en los próximos años», concluye Rafael González. Por su parte, la Cátedra AgroBank Calidad e Innovación en el sector agroalimentario de la UdL, creada en 2016, tiene entre sus objetivos fundamentales potenciar el reconocimiento de la investigación de excelencia que se está desarrollando en el ámbito agroalimentario, promover la transferencia de conocimiento científico y técnico entre investigadores, profesionales del sector y clientes de la entidad financiera, e impulsar la calidad e innovación en el ámbito agroalimentario. AgroBank, la línea de negocio de CaixaBank especializada en los sectores agrario y agroalimentario, financia esta Cátedra de la Universidad de Lleida (UdL), que abrirá en otoño el plazo para presentar candidaturas a la cuarta edición de este galardón para tesis doctorales. AgroBank, la línea de negocio de CaixaBank dirigida al sector agrario, ha consolidado su liderazgo en este segmento y tiene como clientes a uno de cada cuatro agricultores españoles. La propuesta de valor de AgroBank combina el desarrollo de los mejores productos y servicios adaptados a las peculiaridades de los agricultores, ganaderos o cooperativistas, junto con un asesoramiento cercano e integral. AgroBank cuenta con casi 1000 oficinas propias, donde los clientes tienen a su disposición 3000 profesionales con un alto conocimiento del sector, y realiza acciones de impulso al sector, como jornadas técnicas, acuerdos con organizaciones de relevancia, y las jornadas de la propia Cátedra AgroBank.

INNOVACIÓN
02 Mayo, 2019

Informe CaixaBank Research: la energía del futuro

El objetivo del Acuerdo de París de 2015 está claro: evitar que el aumento de la temperatura de la Tierra alcance los 2 grados con relación a los niveles preindustriales, y esforzarse para limitar este aumento a 1,5 grados. Y ello requiere «un descenso muy importante a nivel global de las emisiones de gases de efecto invernadero, algo que solo será posible en el marco de una transición energética que reduzca la demanda de energía y evolucione hacia un mix de energías más limpias», afirma el economista jefe de CaixaBank, Enric Fernández, en el editorial del Informe de CaixaBank Research correspondiente al mes de abril. Este mes, el informe dedica su Dossier a una cuestión trascendental: la energía del futuro y el desafío de la transición energética. En este ámbito, el energético, la Unión Europea tiene una oportunidad única: ejercer el liderazgo a nivel mundial, por oposición a la «desgana, cuando no rechazo, del actual Gobierno de EE. UU. Puede compartir esfuerzos en términos de recursos públicos y aprovechar para potenciar su capacidad fiscal», explica Enric Fernández. En efecto, una parte importante de dichos recursos debería servir para impulsar la investigación básica en tecnologías que pueden ser claves para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. La UE también debería avanzar en la integración de los mercados energéticos nacionales, algo que el economista jefe de CaixaBank considera aún más necesario si cabe en el caso de que aumente la dependencia de las energías renovables, como la solar o la eólica, que requieren de redes de gran escala capaces de equilibrar la oferta y la demanda.Fernández defiende también la necesidad de que exista un marco regulatorio para la transición energética que sea claro y estable, en el que «las leyes que lo definen deberían contar con un amplio consenso político y social. Así, se deben evitar situaciones como la actual, en diversos países europeos, en que la incertidumbre sobre posibles futuras restricciones de circulación a los vehículos diésel ha contribuido a un parón de las ventas», alerta. «Más allá de consideraciones económicas y financieras, la transición energética también es un tema de responsabilidad. De todos, particulares y empresas. Responsabilidad por hacer lo correcto. Y lo correcto es hacer cuanto esté en nuestras manos para dejar un planeta en condiciones para las generaciones futuras», concluye Enric Fernández. Siguiendo con la temática, el economista Jordi Singla asegura en el artículo «El mix energético del futuro» que «la economía global está evolucionando hacia un mix energético más sostenible, que pretende combinar un crecimiento económico dinámico con un mayor control de la contaminación». Sin embargo, considera que los progresos que se producirán en los próximos años «serán limitados, ya que, si bien el PIB global se espera que crezca muy por encima del consumo energético, las emisiones de carbono seguirán aumentando de forma notable y la mejora respecto a la última década será modesta». En «La geopolítica de la energía», el economista Ricard Murillo profundiza en los aspectos geopolíticos del sector, y explica que las relaciones internacionales que se han forjado a través de las fuentes de energía seguirán cambiando, probablemente en beneficio de los estados exportadores de gas. «No obstante, el uso más eficiente de la energía junto con la apuesta por las fuentes renovables permitirá independizarse energéticamente a los países que las desarrollen correctamente», concluye con una recordada cita del expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter: «nadie podrá embargar jamás la luz del sol». Por su parte, el economista Manel Pardo indica en el artículo «Los costes y beneficios del mix energético del futuro» que el nuevo mix será más eficiente «debido al mayor peso de las energías renovables y el gas natural, en detrimento del carbón, menos eficiente y más contaminante», y que esta mayor eficiencia energética traerá consigo beneficios económicos, como un ahorro en la factura energética para los consumidores. «Pero, por otro lado, también reducirá la producción en algunos sectores económicos, aunque el resultado neto se estima que será positivo». Roser Ferrer, también economista de CaixaBank Research, recuerda en «La financiación que piensa en verde» que empresas, gobiernos y reguladores tienen un papel importante que jugar para apoyar la transición hacia una economía más sostenible a largo plazo. «También el sector financiero, como intermediario entre el ahorro y la inversión», añade. «Pero, para que dicha transición pueda efectivamente ser financiada, es clave trabajar para identificar y eliminar las barreras que limitan el desarrollo de las finanzas verdes». Finalmente, en el último artículo del Dossier, «El nuevo mix energético en la península ibérica: el combate contra el calentamiento global», la economista Vânia Duarte concluye que el cambio del mix energético tendrá efectos positivos en España y Portugal, no solo para el medio ambiente, sino también para la salud pública y la economía. «Así, este cambio permitirá reducir la dependencia energética de las economías ibéricas respecto al petróleo y los productos petrolíferos, lo que reducirá la factura energética y, consecuentemente, contribuirá a la mejora de la balanza comercial». Sin embargo, añade, «permanecerá la duda sobre cuál será el impacto de este mix energético más sostenible en el coste de la energía para el consumidor final».

CORPORATIVO
29 Abril, 2019

¿Seguirá cayendo la tasa de ahorro en España?

Desde el año 2015, la economía española no ha dejado de crecer por encima de la media de la eurozona. No obstante, en el mismo periodo de tiempo, la tasa de ahorro ha caído hasta mínimos históricos. En teoría, eso podría indicar un escaso margen de maniobra de los hogares españoles con respecto a sus decisiones de consumo en el caso de que la situación económica empeore.   No obstante, Oriol Carreras, economista en el Departamento de Estudios del Área de Planificación Estratégica y Estudios de CaixaBank, considera que aún es pronto para realizar esta afirmación: «Es probable que la tasa de ahorro empiece a recuperarse ligeramente en los próximos trimestres y, además, la situación financiera de los hogares ha mejorado sustancialmente respecto a los años anteriores a la crisis», escribe el experto en el artículo «¿Seguirá cayendo la tasa de ahorro española?», que se incluye en el Informe de CaixaBank Research correspondiente al mes de abril. En el artículo, Carreras analiza la evolución de la tasa de ahorro evaluando las perspectivas de sus dos variables: el consumo y la renta bruta disponible (RBD). Y puesto que el consumo se financia, en gran medida, mediante la RBD, la principal pregunta que plantea es... ¿cuál será el diferencial de crecimiento entre ambas? «Desde 2015, el consumo ha repuntado con fuerza y ha crecido por encima de la RBD, lo que provoca el deterioro de la tasa de ahorro. Sin embargo, nuestra previsión es que, en los próximos años, este patrón se revierta y el consumo crezca por debajo de la RBD», escribe Oriol Carreras. La razón que aduce para ello es el desvanecimiento del efecto del «consumo embalsado»: el fuerte empuje del consumo en los últimos años se explica, en gran parte, por la materialización de planes de consumo que los consumidores habían pospuesto a lo largo de la crisis. Y ahora que se han puesto al día, lo esperable es que las familias moderen su patrón de consumo.En su artículo, el experto presenta la proyección del crecimiento del consumo según un modelo que tiene en cuenta factores como el crecimiento del empleo, de los salarios, de los tipos de interés y del precio de la vivienda. Pues bien, lo que prevé este modelo es una moderación del consumo para el año 2019, y una reaceleración en 2020. La moderación pronosticada para 2019 refleja una normalización tras su fuerte repunte entre 2015 y 2018, debido al mencionado efecto del «consumo embalsado». Es decir, se prevé un ajuste temporal del crecimiento del consumo. A su vez, el repunte proyectado a partir de 2020 refleja la finalización del proceso de ajuste y el mayor crecimiento previsto de la RBD. En cualquier caso, el modelo prevé que el consumo crezca a ritmos sólidos en todo el horizonte considerado.Para aquellos que quieran romper las previsiones y no perder de vista su capacidad de ahorro, les serán útiles estos 10 consejos para poder ahorrar en el día a día, de forma sencilla y con relativamente poco esfuerzo: 1- Fíjate un objetivo. 2- Define cuánto y cuándo. 3- Lleva un presupuesto. 4- Preahorra: separa el dinero de tu nómina cuando te la ingresen, sin esperar a final de mes. 5- Lleva «lo justo» en la cartera: así evitarás compras impulsivas. 6- Elimina los gastos que sean prescindibles. 7- Reduce tu consumo energético. 8- Come en casa o de táper. 9- Usa el transporte público, o la bicicleta. 10- Busca ofertas de ocio gratuito: seguro que en tu ciudad hay muchos eventos gratuitos. Además, es importante comparar precios y buscar ofertas (especialmente en Internet) antes de realizar una compra importante, utilizar las bibliotecas públicas (donde puedes leer libros, escuchar discos o ver películas de forma gratuita) y compartir gastos con los amigos cuando se pueda, como por ejemplo las suscripciones a Netflix o Spotify.

CORPORATIVO
29 Abril, 2019

La econofísica aporta nuevas perspectivas

¿Es la economía una ciencia? Los científicos más ortodoxos dirán que de ninguna manera, puesto que a la economía le falta capacidad de predecir y reproducibilidad. No obstante, vivimos tiempos híbridos, de cruce de disciplinas y teorías disruptoras supuestamente revolucionarias. Una de ellas es la combinación entre la economía y una de las ciencias más puras que existen, la física, que algunas voces ya están empezando a llamar econofísica. No es algo estrictamente nuevo: el que acuñó el término fue el profesor de física de la Universidad de Boston H. Eugene Stanley en una conferencia sobre física estadística que impartió en Calcuta (India) en 1995. Al año siguiente, ya incluyó la palabra en un artículo para la revista científica Physica A. Y su objetivo, que es intentar entender los fenómenos económicos desde el punto de vista de la física, podría aportar nuevas perspectivas. Según Ricardo Mansilla, autor del libro Una breve introducción a la econofísica, “esta nueva vertiente de investigación propone una mejor comprensión de los procesos económicos, basada en la descripción del comportamiento adaptativo de los agentes económicos frente a situaciones cambiantes”. Un ejemplo para que se entienda: la economía no puede predecir el futuro al 100%. No obstante, la econofísica sería capaz de estudiar los mercados financieros siguiendo, por ejemplo, un modelo desarrollado originalmente para tratar muchas partículas que interactúan entre sí y que generan fenómenos como el magnetismo.   Esto es algo que resulta totalmente ajeno para un economista tradicional, pero para un físico es el pan de cada día. La apuesta de aquellos que defienden la econofísica es que tanto los fenómenos físicos como los económicos podrían poseer características universales, y que los sistemas complejos podrían estudiarse utilizando las herramientas con las que habitualmente cuenta la física. Además de los mercados financieros y de las redes económicas complejas, la econofísica se ha centrado de momento en estudiar las propiedades de la distribución de los ingresos y la toma de decisiones estratégicas. Pero los resultados aún no son concluyentes. No hay consenso entre los expertos y la econofísica no pasa de ser una teoría que todavía no ha sido totalmente comprobada. Sin embargo, el actual acceso a enormes cantidades de datos (el llamado big data) y la mayor necesidad de una gran capacidad de cálculo computacional podrían abrir nuevas posibilidades y dar nuevos sentidos a la econofísica. El tiempo lo dirá, pero quién sabe. También la ley de la gravedad de Newton empezó un día del siglo XVII siendo precisamente eso, una teoría.

CORPORATIVO
24 Abril, 2019

#FinanzasXaFollowers VI: una receta para nuestra salud financiera

En la sexta entrega de «Finanzas para followers», el proyecto de CaixaBank para impulsar la educación financiera y explicar, de forma amena y comprensible, los conceptos financieros con los que nos encontramos cada día, el presentador Javier Muñiz cuenta con la presencia de Alma Obregón, madre, runner y repostera. Juntos responderán a las dudas que han llegado al canal de Twitter de CaixaBank (@CaixaBank), convirtiendo esta última entrega de #FinanzasXaFollowers en un «FAQ sobre las finanzas personales». ¿Qué pasa, por ejemplo, si un mes gasto más de lo que tengo en la cuenta? Pueden pasar dos cosas, explica Javier Muñiz: «que nos llegue el recibo y, al no haber dinero, que el banco lo devuelva, lo que nos acarrearía algún gasto adicional». Pero también podría suceder que el banco adelante el importe a pagar y que tengamos que devolverlo con los intereses o las comisiones correspondientes. Entonces tendríamos lo que se llama «un descubierto» o, en otras palabras, estaríamos en «números rojos». Un amigo me ha pedido que le avale un préstamo. ¿Qué hago?, pregunta otro internauta. Pues sencillamente debes saber que «si le avalas, estás respondiendo tú por esa persona, por lo que si ese familiar o amigo no puede pagar el préstamo, vas a tener que hacerte cargo tú». Así que «mucho cuidadito con esto», alerta Javier Muñiz. Otra duda recurrente es acerca de lo que podría pasar si un banco entra en bancarrota. Si mi banco quiebra, ¿perdería mi dinero?, preguntan desde Twitter. La respuesta es que no «porque el Fondo de Garantía de Depósitos protege a los clientes de los bancos hasta 100.000 euros, en depósitos o cuentas corrientes», explica Javier Muñiz. Así que si tienes la suerte de tener más de 100.000 euros, «lo mejor es repartirlo entre varios bancos», añade Alma Obregón. ¿Y qué pasa si salgo una noche, me roban la tarjeta y se gastan mi dinero? No pasaría nada porque recientemente ha entrado en vigor una normativa que protege a los titulares de tarjeta, de modo que, si nos roban, solo habría que asumir un máximo de 50 euros. De todas formas, salvo que haya fraude por nuestra parte, la mayoría de los bancos se hacen cargo del total del importe robado. Eso sí, «es muy importante avisar al banco lo antes posible». Otro tuitero pregunta: Me voy de vacaciones fuera de España. ¿Puedo usar mi tarjeta en el extranjero? Evidentemente, la respuesta es que sí: las tarjetas se pueden usar en el extranjero. Pero no solo se puede, sino que son mucho más prácticas. Cuando se está lejos de casa «no es recomendable ir solo con dinero en efectivo, porque si te roban un fajo de billetes, nadie te lo devuelve», advierte Javier Muñiz. Además, cuando se está de viaje, es muy probable que se necesite alquilar un coche o reservar una habitación de hotel «y, para eso, lo más probable es que te pidan una tarjeta de crédito».El vídeo concluye con una receta para mejorar nuestra salud financiera, que cuenta con tres partes diferenciadas: el ahorro, el endeudamiento y la inversión. Ahorro: la base del plato. Tiene tres ingredientes: el presupuesto, el preahorro (es decir, ahorrar a principios de mes) y el fondo de emergencia (que sería el equivalente a comer de táper). Endeudamiento: un toque de sabor. Es como un picante: un poco nos puede dar buen sabor y ayudarnos a cumplir nuestros objetivos... pero mucho nos puede sentar mal. Siempre que vayas a pedir un préstamo, utiliza la TAE para comparar los precios de las distintas ofertas existentes. Y evita sobreendeudarte: que las deudas no sobrepasen nunca el 30 o 40% de tus ingresos. Inversión: la levadura de tus ahorros. Las inversiones pueden hacer que tus ahorros suban. Es bueno pensar en invertir una parte de ellos, que sería como ponerlos a fuego lento, buscando rentabilidad para que los ahorros no pierdan valor. Pero, ¡ojo!, a mayor rentabilidad, mayor riesgo. Eso sería como el azúcar, que cuanto más le pones, más dulce está, pero asumiendo el riesgo de empacharnos. Lo ideal es diversificar las inversiones para minimizar el riesgo, ya que no podemos eliminarlo del todo. Es decir, «no poner todos los huevos en la misma cesta», que decía la abuela de Alma Obregón. Si seguimos todos estos consejos, gozaremos de una salud financiera perfecta, estupenda... y deliciosa. Recuerda seguir el hashtag #FinanzasXaFollowers y el perfil en Twitter de CaixaBank (@caixabank) para permanecer informado.

CORPORATIVO
23 Abril, 2019

¿Cuándo podremos viajar al espacio de forma asequible?

La industria aeroespacial tiene entre sus retos más inmediatos reducir de manera importante el coste de los vuelos espaciales y hacer de los viajes a la órbita baja de la Tierra —por investigación o por turismo— algo más cotidiano y económico. Quedan muy lejanos ya los años sesenta y setenta del pasado siglo, décadas en las que el entusiasmo por la exploración espacial alcanzó su máximo desarrollo. Desde entonces, las diferentes crisis económicas y la constatación de que la conquista espacial no iba a ser tan sencilla enfriaron tanto los ánimos que, incluso hoy en día, la potencia que fue Estados Unidos en materia aeroespacial ya no cuenta con ninguno de sus icónicos transbordadores espaciales. ¿A dónde se ha ido la ilusión por viajar al espacio?.Cualquier aspecto que tenga que ver con el mundo aeroespacial es muy costoso en tiempo y recursos económicos y humanos. Eso ya lo sabíamos. Pero, desde los años ochenta, las principales potencias industriales que podían permitirse financiar ambiciosos planes aeroespaciales se han encontrado con un importantísimo escollo: la opinión pública. En un contexto económico de recortes en servicios públicos y dificultad para mantener el estado del bienestar en las democracias occidentales, ¿qué gobierno se siente con ganas de justificar gastos multimillonarios para enviar “cosas al espacio”? Esta simplificación de la exploración espacial —utilizada por numerosas administraciones para cortar el presupuesto en proyectos espaciales— es completamente infundada. Cada euro o dólar invertido en esta industria retorna con beneficios económicos y tecnológicos. Y ahí es donde toma el relevo la industria privada, que no tiene que justificar sus gastos ante el electorado.El sueño del turismo espacial como algo normalizado ya lleva un tiempo creciendo y la industria aeroespacial lo ve como una interesante fuente de ingresos, mientras que otras explotaciones comerciales terminan de arrancar, como la ansiada minería espacial —material de ciencia-ficción por el momento— o los viajes regulares a la Luna o Marte. Intentos por dar a luz a este negocio ya los ha habido. El primero de ellos fue en 2001, cuando el multimillonario Dennis Tito se convirtió en el primer turista espacial de la historia al viajar hasta la Estación Espacial Internacional en una cápsula Soyuz. El ticket le costó 20 millones de euros y, lejos de desincentivar este tipo de turismo, seis aventureros más desembolsaron cantidades similares en años posteriores. Pero lo que parecía el principio de un área de negocio soñada se estancó en 2009, año del último vuelo espacial “por placer”. El problema es que, hasta ahora, poner en órbita cualquier clase de transporte ha demostrado ser tremendamente costoso. Por ejemplo, cada lanzamiento de un antiguo transbordador espacial de la NASA costaba alrededor de 450 millones de dólares. Repetimos. Cada lanzamiento. Iniciativas privadas como SpaceX y su Falcon Heavy han conseguido reducir el vuelo espacial a unos más asequibles 62 millones de dólares por lanzamiento. Es el camino a seguir y cada vez son más las compañías privadas que realizan sus propios diseños de propulsores y aviones espaciales. De hecho, uno de los prototipos que más han llamado la atención en los últimos años ha sido el Skylon. Este avión con nombre de malvada inteligencia artificial está siendo desarrollado por Reaction Engines, una empresa británica que espera comenzar a enviar turistas al espacio en el año 2025. Su tecnología puntera, en la que han intervenido firmas como Rolls Royce y Boeing, promete viajes a la órbita baja en apenas 15 minutos. Lo hará gracias al motor SABRE, una maravilla de la ingeniería que podría hacer experimentar a los turistas velocidades superiores a Mach 25, o 30.000 m/h. Aquí entramos en el terreno de lo puramente especulativo, porque hasta ahora el récord de velocidad se sitúa en Mach 6, o 7.350 km/h. Así que al Skylon todavía le queda un buen recorrido si quiere pulverizar ese récord. Otra de las empresas que se toman muy en serio los viajes espaciales es Virgin Galactic, una de las marcas del conocido multimillonario Sir Richard Branson. Él será el primero de una nueva oleada de turistas espaciales que pagarán entre 200.000 y 250.000 dólares por un ticket para viajar a la órbita baja de la Tierra. Una cantidad muy alejada de esos primeros 20 millones que pagó el señor Tito por ser el primero en viajar al espacio por turismo.La clave para el desarrollo del turismo espacial será la reducción del coste de poner un avión en órbita. Y eso pasa, irremediablemente, por hacer que ese avión pueda hacer el trayecto cuantas más veces mejor. Parece que eso es lo que por fin ha conseguido Virgin Galactic. La empresa británica y su SpaceShipTwo ya han conseguido alcanzar los 80 kilómetros de altura en un vuelo de prueba a finales del año pasado. Ese hito parece haber abierto la puerta a que este 2019, por fin, el turismo espacial despegue definitivamente. Y ahora viene el momento en que respondemos, por fin, a la pregunta que da origen a este artículo: ¿cuándo podremos viajar al espacio de forma asequible? Sabemos que la tendencia apunta a que Virgin Galactic, SpaceX y el resto de empresas aeronáuticas seguirán optimizando sus vehículos; junto a ellas, otras muchas compañías y start-ups de nuevo cuño se unirán a esta nueva carrera espacial, esta vez no para llevar al hombre a la luna, sino para democratizar el viaje espacial y hacerlo algo relativamente asequible. Esa es la tendencia, sí, pero todo indica que el turismo espacial no se popularizará pronto. Todavía quedan muchos retos técnicos que superar, entre ellos uno clave: el energético. Ahora viene la buena noticia: todo medio de transporte ha comenzado siendo terriblemente caro, inseguro e incómodo para ir transformándose poco a poco en algo de fácil uso y asequible para la mayoría. El explorador que llevamos dentro quiere creer que esto también pasará con el vuelo espacial.

INNOVACIÓN
16 Abril, 2019

Objetivo: mantener al sector turístico en el podio

El peso del sector turístico en la economía española es indudable. Esto no es una frase vacía o formulada a la ligera, sino que lo dice la OCDE: es el país de este entorno en el que la contribución de este apartado al PIB es mayor en términos relativos, concretamente del 11,1%. Además, es el segundo con una mayor influencia del turismo en el empleo, con una tasa (13%) que duplica sobradamente la media de la OCDE (4,9%). Las razones de esta influencia hay que buscarlas en varios factores. El clima, la seguridad ciudadana, el patrimonio histórico y cultural o la gastronomía son algunas de ellas. Sin embargo, estos elementos no explican por sí solos por qué España se encuentra en el podio mundial del turismo. Una oferta turística de calidad es el ingrediente que falta en esta lista de explicaciones. Las empresas turísticas españolas que conforman el sector hotelero llevan años demostrando su profesionalidad y su iniciativa. Este ecosistema empresarial es clave para que los turistas elijan España como destino para sus vacaciones. Apoyarlo es una cuestión vital para la economía, pero no solo eso. También es un reconocimiento al esfuerzo de todos los profesionales que están detrás de estos negocios.Para que puedan llevar a cabo sus iniciativas, las empresas hoteleras necesitan recibir un apoyo diseñado a su medida. La financiación es uno de los apartados más importantes, y por eso es necesaria la presencia de entidades especializadas. Por este motivo surgió CaixaBank Hotels&Tourism, cuyo objetivo consiste en ofrecer a las empresas del sector turístico la atención personalizada que necesitan. Solo en 2018, CaixaBank Hotels&Tourism concedió un total de 2.200 millones de euros en crédito al sector hotelero y de otros alojamientos turísticos, a través de un total de 2.800 operaciones. En este sentido, aumentó el crédito concedido un 46% respecto a 2017, cuando sumó 1.500 millones de euros. Con estos resultados, la entidad ha superado ampliamente el objetivo establecido a principios de 2018 de crecer el 20%. CaixaBank Hotels&Tourism ofrece una línea específica de financiación para impulsar y dinamizar el sector turístico y hotelero. Para ello, mantiene acuerdos con más de cuarenta federaciones y asociaciones hoteleras, como la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), que canaliza el acuerdo a través de las cincuenta y una asociaciones hoteleras de ámbito nacional, provincial, autonómico y local que forman parte de ella. Este convenio con CEHAT, renovado en marzo de 2018, tiene una validez de dos años y, en un principio, contemplaba 3.000 millones de euros en financiación. Sin embargo, una ampliación reciente llevará a 4.000 millones de euros esta línea de crédito disponible para sus asociados.Esta ampliación de la línea de crédito que CaixaBank Hotels&Torurism canaliza a través de CEHAT es el reflejo del buen momento que vive el sector. Un informe reciente elaborado por CaixaBank Research apunta que el sector turístico mantendrá una evolución positiva en 2019. Todo un logro si se tiene en cuenta que el sector registró un crecimiento sin precedentes durante los últimos años. Efectivamente, después de que la entrada de turistas en España batiera récords año tras año, el país recibió cerca de ochenta y dos millones de visitantes en 2018, una cifra similar a la registrada en 2017. Las previsiones de CaixaBank Research apuntan que el sector será capaz de mantenerla en 2019. Estas previsiones se alinean con las realizadas por CEHAT y PWC para esta Semana Santa. Según el índice OHE Hotelero elaborado por estas dos entidades a partir de una encuesta realizada a profesionales del sector, la estabilidad será la tónica de estas vacaciones. Así, la gran mayoría de los hoteleros encuestados espera que las pernoctaciones se mantengan. Incluso las perspectivas sobre el incremento de llegadas de turistas nacionales son muy positivas respecto al mismo periodo de 2018. También se prevé que se mantenga la llegada de turistas procedentes de Alemania, Reino Unido y países nórdicos, con un repunte en la llegada de turistas procedentes de Francia. Por otro lado, el informe sobre el sector elaborado por CaixaBank Research apunta también una tendencia a la atracción de turismo de mayor calidad. Así, mientras la entrada de turistas en 2018 se ha mantenido estable respecto a 2017, el gasto turístico ha aumentado el 2,8% y el gasto diario, el 6,4%. Se trata de cifras muy positivas.Pese a las buenas perspectivas, el sector turístico no puede bajar la guardia. Para mantener su posición, debe hacer frente a posibles situaciones como la recuperación de sus principales competidores o un menor crecimiento económico de los países emisores de turistas. Ante estos retos, expertos de PWC apuestan por medidas como invertir en mejorar los productos y servicios, capacitar al capital humano o implantar procesos tecnológicos y de digitalización. A la hora de afrontar estos desafíos, la financiación especializada es fundamental. Por esa razón, CaixaBank Hotels&Tourism firmó a lo largo de 2018 más de cuarenta convenios con federaciones y asociaciones hoteleras. Además, ha organizado cuarenta y cinco encuentros con empresarios referentes del sector por toda la geografía española. CaixaBank Hotels&Tourism ofrece al sector hotelero una serie de productos y servicios diferenciales para ayudar a sus empresas a optimizar su rentabilidad y simplificar su actividad diaria. Para ello, tiene en cuenta las necesidades de los diferentes subsectores dentro de este mercado, como son los establecimientos hoteleros, los alojamientos turísticos o los campings. El catálogo de CaixaBank Hotels&Tourism incluye un dossier de productos específicos y financiación adaptada a cada proyecto, así como un análisis previo gratuito. La entidad asesora a sus clientes acerca de sus inversiones y fomenta la modernización de la planta hotelera existente. Además, promueve la financiación de la compra de activos hoteleros y la de proyectos de nueva construcción, tanto en el ámbito urbano como en el vacacional. Un equipo de treinta profesionales ofrece a los clientes de la entidad un servicio de alto valor añadido. La excelencia, la calidad y la proximidad son las bases de esta oferta. Apoyar al sector hotelero y destacar la importancia de su contribución a la economía española es algo más que una estrategia. Es una cuestión de justicia.

CORPORATIVO